La reina Isabel II se salta el protocolo

La monarca británica no llevará la tradicional Corona Imperial del Estado para la apertura del Parlamento el 19 de junio, algo que no ocurría desde 1974

La monarca británica no llevará la tradicional Corona Imperial del Estado para la apertura del Parlamento el 19 de junio, algo que no ocurría desde 1974

La Ceremonia de Apertura del Parlamento británico se trata de un rito ancestral que marca cada año el inicio de las sesiones parlamentarias. Su protocolo actual data de 1852. Desde entonces, diputados, jueces y diplomáticos se reúnen en la Cámara Alta para presenciar el discurso del Jefe del Estado, cuyo trayecto desde Buckingham hasta Westminster se convierte en un auténtico ritual que 165 años después va a ser alterado, por segunda vez, por la actual monarca, Isabel II.

En primer lugar, los sótanos del Palacio de Westminster se examinan para garantizar la seguridad del edificio. Posteriormente la reina llega en una imponente carroza, escoltada por la guardia real, y accede por la Entrada del Soberano, ubicada en la parte inferior de la Torre Victoria. Una vez dentro, en el Salón de la Toga, se coloca el Manto de Estado y la Corona Imperial del Estado, de casi un kilo de peso y con 2.868 diamantes, 273 perlas, 17 zafiros y 17 esmeraldas incrustados, trasladada y escoltada, además, en un carruaje propio.

Cuando la soberana está lista, el Caballero Ujier del Bastón Negro se dirige a la Cámara de los Comunes (la Cámara Baja) para convocar a los diputados en la Cámara de los Lores (la Cámara Alta). Cuando se acerca a los Comunes, la puerta se le cierra y, antes de entrar, debe llamar tres veces. Se trata de un acto que simboliza la independencia del Parlamento respecto a la monarquía. Acto seguido los diputados se trasladan por parejas a la Cámara de los Lores y una vez acomodados se levantan para recibir a la reina, que toma asiento en el trono para posteriormente pronunciar su discurso.

Para la próxima ceremonia de apertura, que se celebrará el 19 de junio, todo se mantendrá intacto excepto tres detalles: Isabel II no portará la valiosa corona ni el manto –aunque sí serán traslados a Westminster–, así como tampoco llegará al Parlamento en carroza. En su lugar, según informa Buckingham Palace, vestirá un traje de día y sombrero y utilizará coche oficial. El duque de Edimburgo, como hoy ha anunciado su retirada de la vida pública, tampoco usará su tradicional uniforme naval para la ocasión.

Pese a que muchos han interpretado este cambio como un ejemplo más de que la monarca, que la semana pasado cumplía 91 años, necesita descongestionar su agenda, fuentes oficiales aseguran que simplemente se debe al adelanto de las elecciones por parte de Theresa May para el próximo 8 de junio. Ello ha obligado a adelantar la ceremonia inaugural para el día 19, justo dos días después del «Trooping the Colour», la celebración anual del cumpleaños oficial de la reina para el que el despliegue militar, policial y ceremonial es similar al de la Ceremonia de Apertura. Así pues, el corto espacio de tiempo entre ambos eventos explica, según Buckingham, la alteración en el protocolo del próximo día 19. «También habrá menos actos en el interior de Westminster, ya que se espera celebrar una ceremonia al completo el año que viene», informan desde el gobierno.

La última vez que se produjo una alteración en el protocolo de la ceremonia fue en 1974, cuando el entonces primer ministro británico, Edward Heath, también anticipó las elecciones, cuyo fracaso provocaría que Margaret Thatcher lo reemplazara como líder conservador. Entonces ni siquiera la corona fue traslada al parlamento.