Agatha Ruiz de la Prada: «Si fuera política me pondría el mismo vestido todos los días»

Foto: Connie G. Santos

Fue Nos recibe en su casa, donde sin esperarlo te embarcas en un cuento como el de «Charly y la fábrica de chocolate» o «Alicia en el país de las maravillas». Tras la pasarela del asfalto existe un mundo de color, donde el suelo es rosa fucsia y los asientos nueves, flores y corazones. Dice que ella es así, y consigue que aparques los nubarrones porque es divertida, disciplinada, buena anfitriona y tiene mucha fuerza de voluntad. Sabe mandar y cuenta con Instagram como uno de sus grandes aliados a modo de agenda gráfica. Tiene un nuevo inquilino, su perro Jimmy, un cachorro que se ha contagiado ya de la alegría cromática. En Mallorca dice que trabaja más incluso que en Madrid porque tiene más tiempo libre y prepara ya su próximo desfile en la sede de Google de New York en Septiembre.

¿Qué es Agathizar?

Es un poco todo esto, pensar con cierta cabeza qué me voy a poner para cada ocasión. Considero que lo bueno de mi ropa es que nunca se pasa de moda. Muchos trajes los puedes llevar al cabo de diez años. Lo bueno de Instagram es que tengo muchísimas fotos y todas son vestida deAgatha.

¿Pero se puede convertir todo en Agatha?

Recuerdo una señora adorable que quiero mucho y me pidió que le decorara el restaurante de su Hospital. Llegué ahí y le dije que no podía hacer nada. Lo bonito es cuando un sitio es el minimalismo total, pones un color o una forma y ya está. Pero no pude hacer nada. Mucha gente se cree que «Agathizar» es poner corazones de colores, pero no. No vale ponerlos sin ton ni son.

¿Tienes algo que no sea Agatha?

Ahora tengo a lo mejor un pijama, pero muy pocas cosas. Casi nada.

¿Cómo vestiría a Frankenstein?

No lo sé, porque ya me estoy yendo de vacaciones y ya me queda poquísimo cerebro. Si lo tuviera que hacer lo haría, pero me lo tendría que pensar un poco más. La que es un fenómeno es Belén Esteban. ¡Cómo arrasan en las redes!

Abrió el desfile con la canción de «yo tengo un novio». Se lo han cantado eso de «que me lleve a la bahía»...

Sí, que guapa soy y que tipo tengo. La verdad es que es una canción muy divertida y pensé que en la vida hay que tener un poquito de sentido del humor.

Si tuviera que ir a Marte, ¿qué se pondría?

Es que no me gusta nada ir a Marte, no me gusta ir en avión, como para irme encima en cohete. Prefiero morirme antes.

¿Cree que hay más marcianos en el planeta tierra de lo previsto?

Hay muchos marcianos, la verdad.

¿Le gustan más los chicos buenos o malos?

A mí desgraciadamente siempre me han gustado los malos. Tiene muchos inconvenientes, pero también tiene cosas convenientes. A mí desgraciadamente no me gustan los buenos.

¿Qué pasaría si se quedara sin cobertura?

Estaría bastante estresada. Pero lo que no voy a hacer es subir fotos de pies a mi Instagram.

¿Qué piensa de las fotos de pies?

Estoy muy en contra de la gente que se saca fotos de pies. Primero es de muy mala educación. Además los pies son feos y no es una cosa que apetezca verla. No es algo que interese a no ser que seas –Helmut–Newton.

¿Querría tener el poder de hacerse invisible alguna vez?

En Instagram creo que no he subido fotos con el burka. Pero más invisible que un burka... Un burka es como que hay un ratito que quieres que no te vean. A mí me lo trajeron como hace 12 años de Afganistán y no me lo había puesto nunca. Estuve solo una hora con ello y siempre pensé que eso me podría servir para algo.

¿Llama «el chatarrero» a su novio?

No, yo le llamo «el reciclador». El chatarrero era de hace mucho tiempo antes de conocerle yo. Al novio de Carmen Martínez Bordiu le llamaban el «chatarrero». Yo le he convertido en «el reciclador», como una cosa romántica. Pero no por nada sino porque creo en eso.

¿Es de las que recicla?

En un hotel de Cancún me encontré al jefe de alimentos y bebidas y le pregunté si no me enseñaría cómo reciclan. Vi como reciclaban todo, lo hacen requetebien. Lo bonito de un desguace es que entran unos coches y lo reciclan a tope, desde el proceso de cogerlo destrozado. Un poco mi obsesión en la vida es saber cómo se puede reciclar. Yo voy por el campo cuando salgo con una bolsa de basura. Me paso todo el verano reciclando.

¿Es sexy llamarle «reciclador»?

Es que el reciclador es bastante sexy. Además, yo pensaba de pequeña que si tenía un hijo, ojalá se dedicara a salvar el planeta. Por tanto a ser reciclador. Me parece super importante.

¿Y cómo se encuentra un reciclador?

Nunca sabes si vas a encontrar un reciclador, un torero o el camarero de al lado. Es lo que menos te imaginas y cuando menos te lo imaginas. Pero, como decía Picasso, «que las musas te pillen trabajando». No va a entrar en tu habitación un ángel por la ventana.

Modelo pelota, corazón y nube. ¿A quién se lo pondría? ¿Algún político?

Si yo fuera política me pondría el mismo traje todos los días de mi vida.

¿Por qué?

Porque le dedico muchas horas y ellos no tienen que pensar en eso porque tienen muchísimo que hacer. Si una política va muy bien vestida es para mosquearse. Primero porque dedica demasiado tiempo y segundo porque invierte demasiado dinero. O sea, no le favorece en nada.

No me imagino a Merkel dedicándose a esto. Yo haría un mismo traje en todos los colores y me pondría ese.

¿Qué le recomendaría a alguien con el corazón gris?

El corazón gris es un rollo. Que tiene que divertirse. Vengo de una familia de donde se hacía un esfuerzo por ir a planes. Mi madre decía que nunca te arrepientes de ir a un plan. Este año he hecho un esfuerzo.

¿Por qué se hizo diseñadora?

Porque me quería divertir y además pensé que iba a tener ropa gratis toda la vida.

¿Le gustaría tener un robot como cortocircuito de aliado?

Ya lo tengo

¿El amarillo es patrimonio independentista?

Para mí no, al revés. El amarillo y rojo es España.

¿Los diablos se vestirían de Agatha?

Bueno, los hombres malos... Yo creo que harían cualquier cosa cuando quisieran. Por eso me divierten a mí los malos.

¿Algún candidato del PP que pudiera ser gris para España?

Mi candidato favorito es Pablo Casado, y lo puse en mi Instagram.

¿Qué hace para después de tantos años seguir de moda?

En eso me han ayudado muchísimo mis hijos y sobre todo Cosima. Una que me ayudó mucho fue Miley Cyrus, creo y también indirectamente Lady Gaga. De repente ha venidoun movimiento que tiene mucho que ver con la ropa que yo he hecho toda mi vida. La gente se acuerda de tu ropa y dice: «¡Si esto es lo que hace Agatha!» Y entonces te pones de moda.

¿Quién le falta por vestir?

Prefiero la cantidad que la calidad. Me hace mucha ilusión que en casi todos los hogares de España haya habido algo mío. O bien un perfume, un calcetín, una sábana, un azulejo, un cuaderno, un boli. Que digan que tenía algo mío.

El otro día estaba subiendo al avión y vi dos mochilas mías de hace 15 años y te hace una ilusión...

¿Ha heredado muchos enemigos?

Ahora mismo, gracias a Dios, todos esos enemigos se han convertido en amigos míos. La verdad es esa y me han ayudado una barbaridad. Tenía muchos y yo los asumía bastante. Este año la gente ha considerado que el innombrable es un hijo de puta y que realmente yo no tenía nada que ver y se han portado muy bien conmigo.

¿Qué es lo mejor de toda esta trayectoria?

Todo, la verdad. Desde la música a los nuevos amigos. Antes tenía 150 contactos y ahora 3.000.

¿Qué lleva en la maleta?

Dice que hacer la maleta para ella es «dificilísimo» porque además reconoce que ha viajado mucho a sitios donde tenía casa y tenía todo lo básico allí. «Mi hija lo de hacer la maleta lo tiene casi como profesión»; así que ella las lleva casi vacías. Destaca que sobre todo las ha utilizado mucho para el trabajo.