Si te sientes bien por dentro, eres poderosa

La Mercedes Benz Fashion Week echa de menos a Ion Fiz y Francis Montesinos, que presentarán por su cuenta, y recibe varias colecciones entre las que destaca Andrés Sardá.

Rosanna Zanetti abrió y cerró el desfile de Andrés Sardá en la MBFW Madrid

La Mercedes Benz Fashion Week echa de menos a Ion Fiz y Francis Montesinos, que presentarán por su cuenta, y recibe varias colecciones entre las que destaca Andrés Sardá.

Ayer debían haber desfilado Ion Fiz y Montesinos, pero el vasco fue invitado a abandonar la pasarela madrileña, con el consiguiente enfado y envío de notaria y burofaxes amenazantes a la sede del Comité de Moda, que tomó la decisión de sacarle del calendario oficial. En vista de lo cual, esta noche en la calle Atocha, Fiz ha organizado su desfile para presentar la colección Boudoir, contraprogramando así los desfiles nocturnos oficiales de Leandro Silva y Beatriz Peñalver. Será interesante, dado el poco público que está asistiendo a esta adelantada edición de desfiles MBFW Madrid, ver cómo se dividen y quién va a qué.

Lo de Montesinos es otra historia porque ninguna de las dos partes deja claro qué ha sucedido. Mientras se aclaran, le echamos en falta. El próximo año celebrará sus 50 en el mundo de la moda y prepara, como desagravio a su ausencia, un pequeño desfile exquisito y casi clandestino en Madrid. Pero vayamos a las propuestas para la primavera /verano que los ocho diseñadores quieren que llevemos por estas fechas el año que viene.

Interior y exterior

En el desfile de Andrés Sardá, un helicóptero se posa en un lugar de África y de él desciende Rosanna Zanetti, señora de Bisbal, de negro. Detrás, un ejército de azafatas, entre guerrilleras y jefas «sado», que muestran con mucho empoderamiento, que es la palabra estrella actual, la escueta ropa interior. Los sujetadores, braguitas y culotes con tejidos tecnológicos, esos que con poca tela sujetan mucho y, quizá también con el mensaje subliminal de que con esa ropa interior la mujer pise más fuerte para ocupar las cuotas. Si te sientes bien por dentro, te sientes poderosa. Y de ahí esa sucesión de bragas tanga en raso de seda con encaje y sujetadores con brilli-brilli. Y las medias con liguero y el tacón de aguja, que dice el traumatólogo del Rey emérito, el doctor Ángel Villamor, que es lo peor para los pies, pero lo mejor para sentirse sexy. En ropa íntima, Nuria Sardá opina que lo mínimo es más. El «show» termina con una cárcel de la que sale otra vez Zanetti, sofisticada en ropa interior cuajada de cristalitos negros y con abrigo a rayas.

Elegante el jardín textil que se montan los The 2nd Skin Co, que comienza con los inevitables brillos de las micropailletes en telas muy armadas que crean estructuras geométricas en el cuerpo. Los volúmenes los decoran con grandes lazos en la espalda y cintura. Los vestidos son minis o midi, los hay camiseros y de fiesta con la espalda ajustada por dos lazos. Los escotes son barco pero también a la caja. Las faldas, cortadas al biés y algunas animadas por un volante enorme. Los estampados suponen un paseo por un jardín en el que también hay gasas bordadas con flores.

Devota & Lomba se inspira en el diente de León, esa planta cuya semilla la lleva el viento. Modesto Lomba modela sobre maniquí y trata de evitar las costuras. Las mangas son como alas de ángeles y los cuerpos como creaciones de escultor. Custo, con su colección «Living Creatures», es glitter, es «patchwork» de telas y estampados, vestidos con capucha y monos eléctricos de los 70. Verino, por su parte, presenta un invierno del final de la Segunda Guerra Mundial. En su desfile, de los años 40 se queda el aire militar y la sobriedad y de los 20, los dibujos geométricos en el punto con lurex o en las pasamanerías de los vestidos.