Política

Andalucía

De camino a la cima

La sentencia del Caso Umax deja en evidencia el sistema de enchufismo y bonificación a «amigos y vecinos»

La presidenta del Parlamento andaluz y el consejero de Hacienda, en la presentación de los primeros presupuestos no socialistas de la Junta / Foto: Ke-Imagen
La presidenta del Parlamento andaluz y el consejero de Hacienda, en la presentación de los primeros presupuestos no socialistas de la Junta / Foto: Ke-Imagenlarazon

La sentencia del Caso Umax deja en evidencia el sistema de enchufismo y bonificación a «amigos y vecinos»

Hemos logrado atascar la cima del planeta Tierra. Sin mesura alguna, el «Escalón Hillary» vio pasar una fila india de más de 200 personas que querían hacer «Historia» en la cima del Everest. La épica sólo queda en los libros, allí resisten Hércules, Aquiles, Ulises; reflejos de lo que el ser humano pretendía lograr cuando el mundo rodeaba una bañera llamada Mediterráneo. Las agencias de viajes aseguran que pagando se puede tocar el cielo en el Himalaya. Sólo hay que dejar bien cerrada la puerta de casa, asegurarle al perro comida para unos días y no tener nunca el móvil sin batería, para hacerse la foto y tener lista la aplicación para enseñar el resguardo a la oficina del campamento base. Como los virus, que llegan hasta lo más hondo de las células a infectar, la fotografía de Nirmal Purja escuece, por ser tan explícita al mostrar nuestra pura memez en lo más alto.

Viene el recurso a la montaña mientras baja la fiebre de las municipales, mientras baja el «acqua alta» y aparecen en la superficie los escaños que han quedado tras el escrutinio. Pedro Sánchez no puede dormir aún tranquilo en su colchón de La Moncloa porque no ha logrado el PSOE el gran hundimiento de la derecha que se esperaba. Ha sido una victoria con un regusto amargo, sobre todo por la situación en la que se encuentra la Alcaldía madrileña, que volverá a manos conservadoras presumiblemente. Allí quiere el Partido Popular iniciar su particular remontada, su ascensión a la cima con Pablo Casado delante de la comitiva y ciertos recelos entre los barones que le siguen en la cuesta. La resistencia no ha estado en Madrid, el aguante del partido lleva también la letra M, pero se lee Málaga y se entiende Paco de la Torre. Verso libre no sólo del PP, de la política nacional, puso a la ciudad andaluza en el mapa con 76 años y una hora diaria de natación para no perder el tono. Susana Díaz toca las palmas y saca pecho en el Parlamento después de ir a Madrid a «ponerse a las órdenes de su jefe». No hay fisuras, no hay criterios encontrados, no hay numeritos, ni máxima autoridad. Hay que sonreír y salir del shock del 02-D, aunque se insista en el error. En el Senado se aleja uno de la realidad, se gana autoridad pero se pierde poder, y lo que se trata es de no perder el tono con las «necesidades» del partido. Agitar la matraca de la derecha en la corte de agradadores con carné de servicio público. La sentencia del Caso Umax deja en evidencia el sistema de enchufismo y bonificación a «amigos y vecinos». Todos agarrados a la cuerda, que nadie se suelte que el precipicio es profundo, aguanta la respiración, no te sueltes de la mano que casi mantenemos las diputaciones. Toscano ha dado el primer golpe, ha asomado la patita para poner firmes a los que piensan que el «susanismo» coexistirá en este nuevo PSOE, donde los «sanchistas» aprietan desde dentro para hacerse un hueco. Sobre el nuevo escenario, Kichi ha ganado, y eso que Podemos se deja 3 millones de votos desde 2015. No dejó entrar en Cádiz a Pablo Iglesias y Errejón le lanza flores a su señora. A un concejal de la mayoría absoluta, Kichi reafirma su posición en una ciudad, con el número 134 en el ránking de las más ricas de España, gracias a un último tramo de campaña marcado por la muerte de Juan Carlos Aragón. El fallecimiento del autor de carnaval ha reactivado por la vía de la sentimentalidad a un electorado despegado del interés político, que vio en el entierro del Capitán Veneno una llamada a la revolución. También le valió el «efecto velatorio» al PSOE con Rubalcaba de cuerpo presente para levantar el ánimo del votante frente a la amenaza de «las derechas». Un buen muerto siempre es más efectivo que un mitin, un puño en alto frente al féretro una última llamada a las armas, a la lucha, la arenga de la tropa en una batalla ficción. Cádiz oportunista y puro, con poco más de 11.000 euros de renta por cada «gadita». En paralelo al desangre de la formación morada, Vox ha visto cómo el 30% de sus fieles iniciaba el camino de retorno hacia el PP. Abascal pensaba que no iba a suceder y ahora quiere que se sienten con ellos para tocar poder. Ya hay quien habla de una merma del partido de las tres letras porque se ha puesto de moda la moderación y el centro. Y eso porque al final, la victoria de la «segunda vuelta» se la ha llevado el bipartidismo, que se demuestra como el mecanismo más eficaz para lidiar con la política patria. Hay que bajar el telón y encender las luces. Se acabó la función, hoy es lunes, y al compás del cierre de las urnas el Gobierno andaluz pulsó el botón de «On» y desbloqueó la cúpula de la RTVA después de años de «provisionalidad» y presenta los primeros presupuestos de la «Era del cambio», que prometen una remontada de la comunidad. El camino lleva a la cima, en soledad o acompañados de una marabunta, el problema aparece cuando ya no hay más roca a la que sacar metros, sólo el cielo, y no se sabe muy bien qué hacer allí arriba. Después de la cima sólo que volver a bajar o caer, pero eso ya es otra metafísica.