La crisis hace que los jóvenes sevillanos aspiren a ser funcionarios

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No corren buenos tiempos para lanzarse a la aventura de montar una empresa. No sólo los emprendedores son conscientes de las restricciones en el crédito y los riesgos derivados de la crisis económica, sino también los más jóvenes, que prefieren otras salidas profesionales más seguras antes que embarcarse en un proyecto de dudoso éxito, dadas las dificultades actuales. Según un estudio elaborado por el centro universitario Eusa y la Cámara de Comercio de Sevilla, a la mayoría de los jóvenes sevillanos que estudian enseñanzas medias le gustaría ser funcionario. En concreto, el 40,6 por ciento quiere trabajar para la Administración pública, un dato que contrasta con el 31,8 que aspira a ser empresario y montar su propio negocio. El 27,5 por ciento restante quiere trabajar por cuenta ajena.

El estudio dibuja un grupo social, con edades comprendidas entre los 16 y los 18 años, con muchas incertidumbres, aunque con ganas de formarse y de insertarse en el mercado laboral. Sin embargo, conoce los efectos que está teniendo la crisis en España y, por tanto, dirige sus aspiraciones hacia opciones laborales que aporten estabilidad.

Un hecho llamativo es que cada vez más jóvenes están dispuestos a trabajar en otro país, una vez acabados sus estudios. El 81,8 de los encuestados buscaría empleo en el extranjero, frente al 18,2 que prefiere quedarse en España. El dato ha experimentado una significativa subida en relación al año pasado, que se situó en el 69,4 por ciento.

Los adolescentes quieren tener una formación universitaria, concretamente un 75,3 por ciento. Un 9,5 aspira a estudiar un ciclo formativo de grado superior, un 6,1 de grado medio y un 4,5 otros estudios.

Esta comprensión de la realidad que les rodea contrasta con las aspiraciones salariales que manifiestan, muy por encima de lo que ofrece el mercado de trabajo. De hecho, el 33,3 por ciento de los encuestados considera que ganará entre 1.500 y 2.000 euros al mes. Un 25,2 por ciento cree que ganará de 1.000 a 1.500 euros, un 18,4 entre 2.000 y 3.000 euros, un 13,7 de 700 a 1.000 euros y un 7,5 más de 3.000 euros.

La mayoría de los jóvenes cree que el país que ofrece más oportunidades para acceder al mercado laboral es Alemania, seguido de Estados Unidos, Noruega y Francia. En el último puesto se sitúa España. En cuanto al tiempo estimado para encontrar un trabajo desde que se finalizan los estudios, la mayoría –un 52,4 por ciento– cree que tardará entre seis y doce meses. Un 23,2 considera que encontrará trabajo en menos de seis meses y un 21 entre uno y dos años.

La vocación y el desarrollo personal son las motivaciones fundamentales de los encuestados para acceder al mundo laboral, por lo que vinculan estrechamente los estudios que realizan al trabajo posterior que desarrollarán. Un 66,8 por ciento considera que trabajar supone una oportunidad de desarrollo personal, frente al 33,8 que lo estima una obligación en una época determinada de la vida.

En este sentido, un 53,8 por ciento cree que será fácil trabajar en aquello para lo que se ha estudiado, frente al 41,9 que cree que lo intentará, pero lo ve «muy difícil». Un 4,3 por ciento considera que no logrará este objetivo.