La demanda eléctrica ya supera el pico máximo de junio de 2016

El pasado día 16 la región llegó a los 7.335 MW, aunque el mayor registro de 2016 tuvo lugar el 6 de septiembre, con 8.027

Un técnico de Endesa realiza una termografía, dentro del plan de verano
Un técnico de Endesa realiza una termografía, dentro del plan de verano

La ola de calor, que se ha instalado con especial virulencia en Andalucía, ha disparado la demanda eléctrica hasta el punto de que ya se ha superado el pico máximo registrado en junio del año pasado. Según datos de Endesa aportados a LA RAZÓN, el pasado viernes 16 de junio se alcanzó la mayor cota de demanda de las últimas semanas, llegando a los 7.335 megavatios (MW) a las 14:30 horas. Esta cifra es superior al registro máximo alcanzado el año pasado en esta misma época: 7.056 MW. Las altas temperaturas propician un mayor uso de los aires acondicionados, además de otros aparatos destinados a combatir el calor, por lo que la demanda de energía se incrementa.

Sin embargo, las cifras están todavía lejos de otras más abultadas, por lo que se mueven dentro de la media. De hecho, la demanda alcanzó su mayor registro el verano pasado en septiembre, concretamente el día 6, con 8.027 MW. En agosto el pico máximo fue de 7.776 MW. El récord alcanzado en la comunidad autónoma se verificó el 13 de enero de 2009, con 8.377 MW, aunque en aquella ocasión el intenso frío provocó el aumento de la demanda.

Por ciudades, Sevilla y Málaga –las que más población concentran de toda Andalucía– encabezan la lista, también en tramos horarios muy parecidos. La capital hispalense alcanzó el 16 de junio los 1.818,65 MW y Málaga los 1.010,85. Les siguen Cádiz (1.009,79), Granada (707,55), Córdoba (663,33), Huelva (621,89), Jaén (536,16) y Almería (529,67).

Endesa recuerda que cada año pone en marcha un plan de revisión de líneas eléctricas para comprobar el correcto estado de todos sus elementos y así garantizar la mejor calidad del servicio y una óptima protección medioambiental. Igualmente, se llevan a cabo tareas preventivas, como talas y podas selectivas de vegetación en zonas cercanas a los tendidos eléctricos. El objetivo, según la compañía, es «detectar anomalías en la red que podrían incidir en el buen funcionamiento de las instalaciones y en la continuidad del suministro eléctrico». De esta manera, los técnicos realizan revisiones termográficas, análisis de transformadores e inspecciones.