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La esencia de Doñana, al descubierto en la “Saca de las Yeguas”

Los ganaderos almonteños conducen 1.200 equinos de la marisma al pueblo en una tradición con 515 años

Los ganaderos almonteños conducen 1.200 equinos de la marisma al pueblo en una tradición con 515 años

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Los ganaderos almonteños han vuelto a cumplir este miércoles, como cada 26 de junio, con la tradición ancestral de la ‘Saca de las Yeguas’ en la que miles de equinos que viven en estado semisalvaje en la marisma la abandonan con dirección a Almonte, revelando la esencia de Doñana en un acontecimiento único.

Durante más de cinco siglos ha pasado de padres a hijos una actividad que como, asegura el presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño, Juan Adolfo Arangüete, es “un reflejo del uso tradicional ganadero en Doñana” con la que se siente la belleza y grandeza de este espacio natural en estado puro.

Fue en 1504 cuando esta tradición quedó regularizada mediante ordenanza del Duque de Medina Sidonia en la que se citaba la figura del “yegüerizo” del concejo -que a día de hoy sigue siendo, junto con los equinos, protagonista indispensable de la cita- y establecía que el ganado se sacase de los prados acotados al efecto por la festividad de San Juan.

Este miércoles, 515 años después, esos “yegüerizos” lo han vuelto a hacer y, tras agrupar ayer en el interior del Parque Nacional de Doñana a más de 1.200 cabezas de ganado equino de pura raza marismeña y conducirlos a la zona de la Boca del Lobo, en la madre de la Marisma, a primera hora de esta mañana los han sacado de su hábitat natural y han puesto rumbo hacia Almonte.

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Es desde ese momento cuando Doñana se revela al que no tiene la oportunidad de escudriñar en su interior, y lo hace con un espectáculo que no es sólo visual - impacta el ver a cientos de animales galopando- sino que también lo es olfativo y auditivo, pues el relinchar o el golpeo de los cascos contra el suelo se une a las voces de los ganaderos en su afán por mantener a los animales unidos y guiarlos hasta su destino.

En ese camino, uno de los puntos claves y en el que más curiosos se congregan para disfrutar del espectáculo único que supone ver el paso a galope de estas tropas de caballos, es la aldea de El Rocío, concretamente las puertas del Santuario, por el que este año han pasado entre las 10 y las 12 seis tropas, recibiendo los animales la bendición.

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Como novedad esta edición, y dado que se han ubicado yeguas en dos nuevas fincas, Matochal y Rocina Sur, los ejemplares procedentes de esta última han atravesado la carretera A-483 y bordeado el Paseo Marismeño hasta llegar a la explanada del Santuario, en lo que ha sido una escena inédita y llena de belleza.

Tras la bendición, las tropas han seguido su camino hasta Almonte a donde llegaron a partir de las 19:00 horas, tras una pausa a mediodía para el sesteo.

Todo el itinerario ha sido concebido tomando como referencia el bienestar de los animales, por lo que todas las faenas ganaderas se han realizado a horas tempranas para evitar el calor y la asociación, con la colaboración del Ayuntamiento de Almonte, ha dispuesto abrevaderos por todo el camino.

A su llegada a Almonte todos los equinos se llevan al Recinto Ganadero Huerta de la Cañada, donde este jueves a primera hora se realizarán las tradicionales faenas ganaderas - la tuza y el marcaje de potros- y dará comienzo el II Certamen Agroganadero Saca de las Yeguas 2019, que incluye la compraventa de ganado y una presentación de sementales.

Con todo ello se cumple con la tradición, con los ancestros y se mantiene viva una cita que revela la espectacularidad de Doñana y permite que ésta se adentre en la civilización en estado puro.