La Junta espera que las empresas «no tengan que irse» de Cataluña

Cervezas San Miguel, del grupo Mahou, traslada su sede social a Málaga

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Cervezas San Miguel, del grupo Mahou, traslada su sede social a Málaga

La situación en Cataluña ha generado una gran preocupación en todos los sectores, especialmente en el ámbito económico. El número de empresas que han anunciado el traslado de su sede social aumenta diariamente y otras muchas se lo están pensando. En este sentido, el consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, hizo ayer un llamamiento a la calma y aseguró que espera un cambio en las circunstancias de Cataluña para que las empresas «no tengan que irse».

De momento, el éxodo sigue. Cervezas San Miguel, una de las sociedades dedicadas a la actividad industrial propiedad de Mahou, anunció ayer el traslado de su domicilio social de Cataluña a Málaga, donde cuenta con un centro de producción desde 1966, según informó la compañía en un comunicado. El objetivo, el mismo que otras: garantizar su seguridad jurídica.

Arellano recordó que, por ahora, se está poniendo especial atención en las grandes empresas, aunque «habrá que ver qué ocurre con pequeñas y medianas empresas». Desde la Junta de Andalucía se traslada el mensaje oficial de que en la comunidad hay «estabilidad» y repiten que será la primera región en contar con un Presupuesto aprobado para 2018. En esta misma línea, el responsable de Economía y Conocimiento del Ejecutivo andaluz incidió que los problemas que afectan a las empresas en Cataluña «tienen más que ver con la inseguridad jurídica», debido a un Gobierno «que ha abdicado de sus responsabilidades y se ha entregado a una ruta que no conduce a ninguna parte, por lo que las empresas se sienten muy inseguras ante una situación así».

Arellano recordó que las empresas «deben planificar inversiones y se tiene que tener en cuenta el desprestigio de la marca Barcelona o Cataluña, que eran lugares atractivos para invertir pero esta actitud ha derivado en que se genere incertidumbre en medios empresariales, inversores, en las personas, y todo con un objetivo que no conduce a ninguna parte».

Por su parte, el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Javier González de Lara, hizo ayer un llamamiento para «volcarse con los buenos catalanes, que son miles, como los ciudadanos que se manifestaron –el domingo– en paz y de forma pacífica y demostraron que la mayoría silenciosa deja de ser silenciosa».

El representante de la patronal andaluza apuntó que los empresarios están «a favor del Estado de derecho, de la Constitución, de las fuerzas del Estado y de las instancias judiciales».

González de Lara insistió en que «el peor enemigo de la economía es la incertidumbre» y recordó un dato: desde 2013, que se habla de la independencia catalana, «se han marchado más de 1.200 empresas».