Francia

La Masonería exhibe músculo y debate sobre las incertidumbres de Europa en Málaga

Encuentro en la capital de la Costa del Sol, donde existen las logias Heracles y Pitágoras, con la presencia del Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, Jean-Philippe Hubsch

La provincia malagueña cuenta con dos logias y se calcula que existen unos 200 hermanos; 5.000 masones adogmáticos en España y más de 100.000 en el mundo / Foto: La Razón
La provincia malagueña cuenta con dos logias y se calcula que existen unos 200 hermanos; 5.000 masones adogmáticos en España y más de 100.000 en el mundo / Foto: La Razónlarazon

Encuentro en la capital de la Costa del Sol, donde existen las logias Heracles y Pitágoras, con la presencia del Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, Jean-Philippe Hubsch

Ser una persona libre y tener buenas costumbres. Son las principales cualidades que detentan los hombres y mujeres que pertenecen a cualquier logia de la Masonería, que este fin de semana celebró en Málaga un congreso de carácter internacional con la presencia del Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, Jean-Philippe Hubsch.

El Venerable Maestro de la Logia Pitágoras de Málaga, Luis Gámez, abunda en que las personas que quieren acercarse a la masonería han de ser «honradas, fieles, pensar por sí mismas, y tener buena conducta, además de gozar de buena moral, que pasa por supuesto por ser respetuosos con las Leyes del Estado y por supuesto con los Derechos Humanos».

El lugar elegido, la capital de la Costa del Sol no es baladí, sino que responde a «la singularidad, capacidad de acogida de gentes de distintos ámbitos y procedencias, y porque el proyecto presentado ha sido el más interesante», según Gámez.

Reflexionar, debatir y colaborar para la mejora de la humanidad son los objetivos de este encuentro en el que se analizó la vigencia de la masonería y los retos a los que se enfrenta su contenido ideario en el siglo XXI a través de tres líneas de trabajo. De un lado, aspectos estrictamente vinculados al desarrollo sostenible a partir del cambio climático; por otro, la defensa de la laicidad como instrumento fundamental para garantizar la paz en la sociedad; y en un tercer aspecto: Europa, «inmersa en una gran encrucijada entre el Brexit, y los radicalismos y extremismos que están poniendo en peligro el proyecto por el que apostó la masonería adogmática del continente europeo» .

Son precisamente tres los grados en los que se divide la masonería: en una primera instancia se sitúan los aprendices que, en su etapa inicial, tienen como reto «mejorar la y el conocimiento de uno mismo a través de herramientas simbólicas que proceden de la construcción que es el origen de la masonería»; en un segundo estadio estos son instruidos por un maestro «que les hacen evolucionar a través de un documento llamado plancha que establece los reglamentos de la propia organización» para, una vez que se ha constatado el progreso y «subido el salario» pasar a ser «compañeros que han de alcanzar la totalidad de derechos y obligaciones convirtiéndose en maestros».

Gámez advierte de que «no podemos hacer proselitismo ni ningún tipo de campaña de promoción de nuestra orden, lo tenemos prohibido», si bien recalca que ambas órdenes de Málaga tienen las puertas abiertas «a todo aquel que quiera conocernos o tenga algún interés en saber qué hacemos».

Origen

Se han establecido tres fases en la historia de la masonería: una primera denominada «Operativa», que abarca los siglos XII al XV, coincidiendo con la elevación de grandes catedrales góticas en la que el centro de unión de los colectivos gravitaba sobre el oficio de la construcción; una segunda, en la que los masones son denominados «Aceptados», entre el siglo XVII y primeras décadas del siglo XVIII, cuando los miembros honorarios admiten hombres ajenos a la contrucción; y una tercera, desde el año 1717 a nuestros días, denominada «Especulativa» al estar integrada por miembros «adoptados» separándose de manera definitiva del arte constructivo y con el único propósito de alcanzar una conquista ética.

En Málaga existen a día de hoy dos logias –Heracles y Pitágoras– y de esta provincia depende también el triángulo de la comunidad autónoma de Ceuta. En la provincia malagueña se calcula que existen unos doscientos hermanos; cinco mil masones adogmáticos en el conjunto del país, y más de cien mil en todo el mundo.