Una consultora andaluza tumba una contratación de Colau por discriminatoria

El tribunal de contratos catalán anula varias cláusulas del pliego para cubrir la logística de la multiconsulta ciudadana que sigue estancada

El tribunal de contratos catalán anula varias cláusulas del pliego para cubrir la logística de la multiconsulta ciudadana que sigue estancada

A veces pareciera que las palabras quemaran. Los actos administrativos pueden contener varias lecturas y la consultora sevillana 3CS Cambios estratégicos SL ha defendido la suya sobre el anuncio y los pliegos de una contratación del Ayuntamiento de Barcelona que comanda la alcaldesa Ada Colau, al entender que situaban a empresas, pymes o emprendedores no localizados allí que aspiraran a ella en inferioridad de condiciones con respecto a las que sí lo estaban. De hecho, recurrió al Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público (TCCSP) el proceso destinado a cubrir el servicio de producción y logística para la multiconsulta ciudadana prevista para este mes de mayo, una contrata con un valor estimado de 759.216,66 euros, impuesto sobre el valor añadido (IVA) excluido. Ahora este órgano se ha alineado en buena medida con el despacho andaluz de economistas y en una extensa resolución, a la que tuvo acceso LA RAZÓN, ha anulado una serie de puntos del pliego de cláusulas administrativas particulares (PCAP), además de ordenar el levantamiento de la suspensión del concurso público que previamente había acordado en septiembre de 2017.

Una de las controvertidas condiciones exigidas por el consistorio barcelonés giraba en torno al establecimiento como criterio de valoración para adjudicar la cobertura del servicio, una tabla de retribuciones salariales para los trabajadores que lo llevaran a cabo. 3CS creía, y así se lo expuso al tribunal, que este criterio no estaba relacionado ni vinculado con el objeto del contrato y podía distorsionar la concurrencia al introducir «un elemento discriminatorio» que implicaba un «favorecimiento ilegítimo» para las entidades ubicadas en zonas donde el mercado laboral tiene costes superiores, además de vulnerar la legalidad. A ello se sumaba que el pliego se basaba en el Convenio de ocio educativo y sociocultural de Cataluña, municipal, lo que colocaba en inferioridad de condiciones a las empresas no locales, a juicio de la recurrente.

El ayuntamiento replicó alegando, en esencia, que 3CS Cambios Estratégicos no estaba legitimada para presentar el recurso y que lo había hecho de forma extemporánea. Tras analizar lo expuesto por todas las partes, el TCCSP ha concluido, entre otras cuestiones, que «no es conforme a derecho» el juicio de valoración de las ofertas previsto en la cláusula ligada a los salarios de quienes ejecuten el contrato público. Como tampoco lo es otro hilvanado al compromiso al que el consistorio de Colau quería obligar a los licitadores: contratar a personas en situación de desempleo con dificultades especiales de inserción laboral o de exclusión social. Asunto sobre el que hay que añadir que sería la sociedad municipal que ha de promocionar el empleo en la capital condal, Barcelona Activa SA, la encargada de facilitar la información sobre los posibles trabajadores, por lo que es previsible que señalara a parados de esa ciudad. «La concurrencia de una posible causa de discriminación directa o indirecta por razón de la zona geográfica debe comportar la anulación» también del mencionado apartado, ha dictaminado el tribunal.

Pinchada la burbuja, el jefe de estrategia de 3CS, José María Zambrano, no duda en calificar la resolución del órgano catalán de «excelente noticia» para las «miles de pequeñas empresas de este país y de la Unión Europea (UE)» interesadas en «licitar en igualdad de condiciones» de cara a la elección de adjudicatarios en contratos públicos. «La observación de la estricta legalidad es una de las máximas garantías de nuestra democracia para poder concursar todos con las mismas oportunidades», resumió Zambrano a este periódico.

Una de las propuestas a las que Colau se agarró para alcanzar la Alcaldía de Barcelona fue la de someter a consulta ciudadana muchas de sus propuestas. De momento, agotado ya casi tres cuartos de su mandato, no ha logrado poner en pie ninguna. A veces las promesas pesan como losas.