El alquiler de vivienda sube en Castilla y León tras años consecutivos de caídas

Pese a este pequeño repunte, el precio medio de las rentas sigue siendo de las más bajas de España

Pese a este pequeño repunte, el precio medio de las rentas sigue siendo de las más bajas de España.

Los precios de la vivienda de alquiler empiezan a repuntar en España, en general, y en Castilla y León, en particular, después de varios de constantes caídas, debido a la recesión económica. Aunque de momento lo hacen ligeramente, la subida que se prevé del Índice de Precios al Consumo (IPC) con la actualización de los datos producirá una nueva aceleración.

El pasado año, los alquileres de viviendas descendieron de media un 0,3 por ciento, tres décimas más de la caída registrada en 2015, que fue del 0,6, y del 0,4 en 2014. Y fue a partir de ese año cuando las rentas iniciaron un descenso en la Comunidad, un proceso que no se había producido durante la última década. De hecho, en algunos ejercicios experimentaron un alza importante, como en los años 2003 y 2006, cuando crecieron un 3,4 y un 3,3 por ciento, respectivamente. Las dificultades económicas llevaron, primero, a subidas leves en los precios de los alquileres y, más tarde, a descensos, arrastrados por el ajuste en el valor de las viviendas, que todavía es un 30 por ciento inferior al máximo registrado en la Comunidad durante el año 2008, ejercicio en el que superaron los 1.522 euros. Además, fue notable también el impacto del fin de las ayudas estatales, tanto la Renta Básica de Emancipación, como las subvenciones autonómicas.

De momento, el precio de los alquileres, que ronda los 5,54 euros el metro cuadrado en Castilla y León, según la estimación de Fotocasa, es uno de los más bajos del país. En el lado opuesto se sitúan Barcelona, Madrid y Guipúzcoa, con 13,1, 11,2 y 10,9 euros, respectivamente, lo que supone prácticamente el doble. En la Comunidad, la provincia más cara para alquilar una vivienda es Salamanca, con 6,87 euros el metro cuadrado, mientras que la más asequible para los bolsillos es Ávila, con 4,27, también el valor más bajo del país.

En febrero, el precio de los alquileres experimentó una subida en Castilla y León del 0,1 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior, la misma variación que en el conjunto del país. Así, fue el primer aumento de precios de este año en Castilla y León, ya que en enero se mantuvieron sin cambios, por lo que retoman la senda registrada en el último trimestre de 2016. El pasado ejercicio la tendencia al alza arrancó en julio, tras seis meses de caídas, que oscilaron entre el 0,9 y el 0,2 por ciento. De momento, el diferencial con la tasa de IPC general (tres por ciento) se sitúa en 2,9 puntos en la Comunidad, una distancia que parece recortarse en marzo.

En cuanto a las provincias de la Comunidad, los alquileres mantuvieron su valor en 2016 en Ávila, mientras que crecieron una décima porcentual en Valladolid; dos en Palencia y tres en Salamanca. Por el contrario, disminuyeron un 0,9 por ciento en Burgos y Segovia; un 0,7 por ciento en León; un 0,6 por ciento en Zamora y un 0,5 por ciento en Soria. En febrero de este año, último dato disponible, crecieron en seis provincias.

En Castilla y León, la Junta ha comprometido una aportación de 5,6 millones de euros para ayudas al alquiler de familias con bajos ingresos, lo que permitirá, junto con fondos estatales, lanzar una convocatoria este año por importe de 14,7 millones. Se destinarán a personas y familias cuyos ingresos no excedan de 2,5 veces el Iprem, sin umbral mínimo de ingresos, y subvencionarán hasta el 40 por ciento del importe mensual.