El arzobispo emérito de Valladolid continúa agrandando y aupando la Vida a sus 86 años

José Delicado Baeza celebra hoy su cumpleaños como el más pobre entre los pobres

Don José saluda a la actriz Concha Velasco, momentos antes de que pregonara la Semana Santa, en 1999
Don José saluda a la actriz Concha Velasco, momentos antes de que pregonara la Semana Santa, en 1999

Será un día más de una vida dilatada y fecunda. José Delicado Baeza -el entrañable Don José- cumple hoy 86 años. El arzobispo emérito de Valladolid y uno de los prelados que mejor trabajó para la aplicación del Concilio Vaticano II en la Iglesia española como vicepresidente de la Conferencia Episcopal, compartirá este día como uno más con los ancianos con los que vive, al amparo de las Hermanitas de los Pobres, como un viejo más.

Monseñor Delicado Baeza es un sacerdote que se ha hecho querer y se ha metido en el bolsillo a todos por su bondad. Don José va por la vida con los brazos abiertos, de par en par, haciendo el bien a manos llenas y ha preferido siempre comprender a juzgar y la misericordia a la severidad.

Natural de la ciudad albaceteña de Almansa, también en la vecina Castilla-La Mancha es muy respetado y, sobre todo, muy querido por todos. Es autor de más de una veintena de textos teológicos y de espiritualidad y durante su arzobispado publicó cientos y cientos de cartas semanales y más de un centenar de pastorales en torno a una idea: «si se aleja a Dios del mundo, el hombre se queda sólo y se pisotean los valores supremos».

Nadie duda ya de que el arzobispo emérito de Valladolid tuvo un papel destacado en el despegue de la Conferencia Episcopal Española, en la que llegó a ser vicepresidente durante la década de los ochenta. También durante la Transición presidió comisiones como las de Clero y Enseñanza y Catequesis.

Once años después

Once años han pasado desde que dejó el báculo de arzobispo, que sostuvo durante más de un cuarto de siglo. Y todavía hoy se le añora por su extraordinaria calidad humana. Por ser una persona conciliadora y por ir de frente, con el diálogo como su bandera.

Pero, también es recordado por haber hecho posible que comenzaran a funcionar catorce nuevas parroquias en aquellos años también difíciles, por la rehabilitación del Arzobispado, el seminario, el archivo diocesano, el centro de espiritualidad y otras muchas dependencias, como las que siguen ligadas a Cáritas.

Asimismo, Delicado Baeza continúa muy presente en la actualidad, al haber impulsado, junto al maestro José Jiménez Lozano y al entusiasta José Velicia, la más exitosa muestra expositiva con origen en Castilla y León: Las Edades del Hombre.

Un singular proyecto que echó a andar en 1988, no por casualidad en Valladolid, y que nunca hubiera sido posible sin su empuje y tesón. Hoy, esa marca universal sigue recorriendo la geografía castellano y leonesa -tras haber pisado otras latitudes-, mostrando los tesoros artísticos y religiosos que guarda la Comunidad, y que proyectanuevas ediciones, como la que podría tener como protagonista a La Santa.

A sus 86 años, Monseñor Delicado Baeza -Don José, como a él le gusta que le llamen- continúa levantando y ensanchando la Vida, con el mismo empeño y sencillez que cuando era un curita de aldea recién ordenado, con 24 años.