Escuela Católicas advierte del peligro de perder unidades ante la falta de niños

El consejero Fernando Rey reivindica la presencia de la concertada ya que «eleva el nivel educativo»

Fernando Rey asiste a la Asamblea de Escuelas Católicas, junto a Máximo Blanco y Leandro Roldán, entre otros

Una decena de unidades educativas en la enseñanza concertada se encuentran en peligro de cara al próximo curso. Así lo anunció el secretario autonómico de Escuelas Católicas, Leandro Roldán, que atribuyó esta posible reducción al descenso de niños en edades tempranas. Una situación que afectará a una docena de profesionales que tendrán que ser reubicados en otros centros.

Una tendencia que viene siendo la tónica general en los últimos años, ya que en el presente ya se tuvieron que suprimir varias relativas a grupos de apoyo de integración o minorías.

Roldán realizaba estas declaraciones con motivo de la Asamblea general de la patronal, celebrada en Valladolid, y con la presencia del consejero de Educación en funciones, Fernando Rey, así como representantes de los 182 colegios adheridos.

También lamentó el secretario de Escuelas Católicas la inestabilidad política, que ha impedido que haya habido presupuestos este año, por lo que no ha habido la posibilidad de negociar un incremento de las partidas destinadas a la escuela concertada. Algo en lo que también hizo hincapié el consejero, que en todo momento alabó el trabajo que se está haciendo desde la escuela concertada de la que dijo «asegura calidad y equidad, y que está en vanguardia, además de elevar el nivel educativo, por eso el objetivo es seguir mejorando la pública para que ambas estén equilibradas».

Fernando Rey también aprovechó la ocasión para reivindicar por la universalización de la etapa de 0 a 3 años en Castilla y León de manera «progresiva», debido a su elevado coste que estimó en unos 150 millones de euros. Es por ello, que dijo que debe estar implicada la escuela concertada ya que la Junta no cuenta con una red pública para hacer frente a este aprendizaje. En esta asamblea, los asistentes se han comprometido a varias líneas de acción de futuro para prestar un mejor servicio a la sociedad y a los centros educativos. Allí se defendió la demanda social como criterio de programación de puestos escolares gratuitos y la complementariedad de las redes públicas y concertadas.