Villanueva exige a Nuclenor que dé la cara y explique el cierre de Garoña

El consejero de Economía no considera motivo suficiente para ello el pago de impuestos

Silvia Clemente y Tomás Villanueva hacen entrega del IX Premio de Familia Empresaria  a Miguel Ángel Tejedor
Silvia Clemente y Tomás Villanueva hacen entrega del IX Premio de Familia Empresaria a Miguel Ángel Tejedor

«Rigor, responsabilidad y claridad». Es lo que pide el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, a la empresa Nuclenor, por su decidida intención de echar el cierre a la central nuclear de Garoña en el valle burgalés de Tobalina, el próximo domingo a partir de las doce de la noche.

Villanueva, durante su asistencia a la entrega de Premios Familia Empresaria en la capital vallisoletana, volvió a exigir la prórroga a la empresa eléctrica a la que acusó de dinamitar una compañía de la que viven más de un millar de familias con la «situación actual que vive el país».

Además, recalcó que Nuclenor debe informar «de una vez por todas» de cuál es la situación y sus planes de futuro, ya que a fecha de ayer, la Junta no tenía comunicación oficial ni de la nuclear ni del Ministerio de Industria del cierre de Garoña.

«Es necesario que sea responsable y explique los motivos de su desaparición», aseveró Villanueva, quien no ve como motivo suficiente la entrada en vigor de un impuesto especial a partir del uno de enero y más viniendo de una firma que se la considera «seria y así lo ha demostrado a lo largo de la historia», por lo que reclamó que se vuelva al diálogo y se pueda reconducir la situación, que a estas alturas parece irreversible para el devenir de Garoña.

Cese de la actividad

En las últimas horas el Comité de Empresa confirmaba que será el próximo domingo cuando se inicie el proceso para sacar del núcleo del reactor el combustible atómico que será despositado en la piscina nuclear de la instalación. Con ello, la empresa pretende cesar totalmente antes del próximo uno de enero, que es cuando entraría en vigor la nueva fiscalidad en la Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética y que supondría el pago anual de 150 millones de euros, cantidad que Nuclenor no está dispuesta a gastar, y más cuando el cierre de Garoña está previsto, por orden ministerial para el 6 de julio de 2013.