El dibujante que hizo más humanos a los superhéroes

Dave Gibbons visita el Salón Internacional del Cómic para presentar la nueva edición de «Watchmen», una obra de culto del noveno arte.

El dibujante Dave Gibbons es uno de los más destacados invitados de la nueva edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona. El mito de «Watchmen» lo sigue persiguiendo.

Dave Gibbons visita el Salón Internacional del Cómic para presentar la nueva edición de «Watchmen», una obra de culto del noveno arte.

Dave Gibbons es uno de esos pocos autores que pueden decir que su trabajo ha creado escuela, ha influido de una manera total en el mundo de los cómics. Solamente con una obra, con «Watchmen», que acaba de recuperar ECC Ediciones, y que contaba con un impresionante guión de Alan Moore, Gibbons ya se ganó su lugar en la historia.

El dibujante, que es una de las estrellas del Salón Internacional del cómic de Barcelona, habló ayer con este diario sobre su obra, especialmente de «Watchmen» y que, como él mismo dijo, «es un punto de inflexión en mi carrera. Tanto es así que sospecho que será la primera palabra que aparecerá en mis esquelas. Seguramente es el Everest de mi carrera. Me sorprende que haya sido una obra tan importante para el mundo de los cómics».

En todo ello fue fundamental el poder trabajar codo con codo con Alan Moore, responsable de los guiones de algunos de los clásicos del noveno arte como «From Hell», «V de Vendetta» o «La liga de los hombres extraordinarios». «Alan Moore es uno de los grandes creadores del cómic. Es uno de los pocos genios que tenemos, un hombre racional y muy inteligente. No tiene nada de ermitaño o loco, como se ha dicho en alguna ocasión», aseguró el dibujante que reconoció que «es muy improbable que volvamos a trabajar juntos».

«Watchmen» es una visión más humana del mundo de los superhéroes, alejados de los tópicos y más cercanos a la vida cotidiana. Es todo lo contrario de lo que pasa actualmente con un género que se ha adueñado especialmente de las carteleras de todo el mundo. Dave Gibbons cree que todavía no se ha llegado a ese punto en el que «el público pueda hartarse de ver películas de superhéroes. Si se mira la raíz, hubo antes un tiempo en el que existían películas de Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis, un solo hombre machote y superior que se enfrenta a adversidades y logra salir adelante. Ahora los efectos especiales han avanzado tanto que permite que estas producciones de superhéroes resulten totalmente convincentes y realistas, algo que atrae a mucho público». En este sentido, Gibbons rememora entre risas que «el padre de un amigo mío se quedó dormido viendo la tele y se despertó viendo “Watchmen”. Consideró que era una película porno mala. Está pasando una cosa con todo este tema. Por un lado, las películas de DC están teniendo el problema para encontrar el tono adecuado, mientras que las de Marvel son muy disfrutables como espectador al capturar la esencia de los superhéroes».

El artista no quiere juzgar hasta qué punto su labor ha podido influir en la de otros autores, aunque es evidente que la estela de «Watchmen» la podemos encontrar, por ejemplo, en «Los increíbles». «Me cuesta juzgar mi propia obra, pero sí puedo decirle que Alan Moore y yo formábamos de una generación que había leído tebeos y estábamos cansados de lo que veíamos en la industria. Nuestra intención era atraer a un público de entre 20 y 30 años. Nos preguntamos cómo sería un mundo con superhéroes, algo que no había pasado hasta ese momento. Lo que lamentamos es que salió una historia muy oscura, aunque me gusta pensar que pudiera atraer nuevos lectores».

En «Watchmen» uno de los villanos se llamaba Richard Nixon. ¿Donald Trump podría serlo hoy? Gibbons se lo piensa reconociendo que «tiene el suficiente colorido para serlo».