El Govern, más optimista con los presupuestos tras el giro soberanista del partido de Colau

El ejecutivo catalán considera que ahora el “escenario es más amable” después de que los “comunes” y la CUP escenificaran su apoyo a Torra en la moción de censura

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), junto al vicepresidente, Pere Aragonés, preside este martes la reunión semanal del Govern, un día después de que el Parlamento de Cataluña rechazara la moción de censura impulsada por Ciudadanos contra el propio presidente de la Generalitat, Quim Torra.
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), junto al vicepresidente, Pere Aragonés, preside este martes la reunión semanal del Govern, un día después de que el Parlamento de Cataluña rechazara la moción de censura impulsada por Ciudadanos contra el propio presidente de la Generalitat, Quim Torra.

El ejecutivo catalán considera que ahora el “escenario es más amable” después de que los “comunes” y la CUP escenificaran su apoyo a Torra en la moción de censura

Los presupuestos de la Generalitat para 2020 han quedado ahora eclipsados en medio de las elecciones generales del 10 de noviembre y del huracán que se avecina con la sentencia del «procés». Sin embargo, la aprobación de las cuentas siguen siendo una urgencia en Cataluña tras dos años de prórrogas presupuestarias y, de hecho, es la llave para la continuidad de la legislatura. En este sentido, desde ERC nunca se ha ocultado que unos presupuestos fallidos empujan al adelanto de elecciones –el propio vicepresidente económico, Pere Aragonès, ha reconocido en diversas ocasiones que la falta de cuentas sería «insostenible» para los servicios públicos–.

Sin embargo, ese escenario parece empezar a alejarse con fuerza a raíz del giro y acercamiento del partido de Ada Colau al independentismo. Los «comunes», que hasta hace poco se habían erigido en una de las fuerzas más críticas con el Govern por la «parálisis», ha virado en las últimas semanas hasta alinearse en cuestiones sensibles con el secesionismo –como el apoyo a Quim Torra en la moción de censura impulsada por C’s, el respaldo a los siete miembros de los CDR encarcelados y acusados de terrorismo o la abstención en la petición de la retirada de la Guardia Civil de Cataluña–, una circunstancia que no ha pasado por alto el gobierno catalán y ya asume como una inyección de optimismo y esperanza de cara a la aprobación de los presupuestos: «Es un escenario más amable», ha reconocido hoy la portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó, en la rueda de prensa posterior al Consell Executiu.

«Nos encontramos en un escenario más amable que nos hace pensar en que se puedan aprobar», ha reiterado Budó, aludiendo, en este caso, tanto a los «comunes» como a la CUP, con quien también se han acercado posturas en las últimas semanas en aspectos como la respuesta a la sentencia del «procés». La portavoz del Govern, asimismo, ha asegurado que se está trabajando en la elaboración de las cuentas y se están manteniendo reuniones pese al contexto electoral.

En todo caso, el apoyo más asequible por ahora es el de los «comunes» que, además del giro discursivo que ha dado, también se da la circunstancia de que Colau necesita del apoyo de los independentistas para poder aprobar los presupuestos en el Ayuntamiento de Barcelona. En este sentido, Colau ya planteó abiertamente en julio un intercambio de apoyos para aprobar las cuentas consistoriales y autonómicas. Recientemente, se reunió con la líder de JxCat, Elsa Artadi, y el balance del encuentro fue muy positivo. «Suena bien la música», aseguró la concejal neoconvergente, predispuesta al intercambio de apoyos para que haya presupuestos en la Generalitat y así evitar un adelanto electoral ya que JxCat, según las encuestas, podría hundirse.