El Hospital Joan XXIII exige que se atiendan los infartos 24 horas al día

La unidad abre 12 horas y, fuera del horario, se deriva al paciente a Barcelona

La central del SEM está situada en la Zona Franca de Barcelona
La central del SEM está situada en la Zona Franca de Barcelona

Ayer libraron un nueva batalla, pero no pararán hasta que la guerra esté ganada. Su objetivo, el del personal sanitario del Hospital Joan XXIII de Tarragona y sus pacientes, es conseguir que la unidad de hemodinámica del centro, la responsable de atender infartos de corazón, abra las 24 horas del día. Después de un año de protestas y tras haber recogido unas 6.500 firmas, representantes de CGT, Cobas, la Asamblea del 15M y la Plataforma en Defensa de los Servicios Públicos, marcharon hasta los servicios territoriales de la conselleria de Salud para hacer entrega de la rúbricas y exigir que el servicio se de al 100 por cien como ocurre en los centros de Barcelona.

Hace poco más de un año, el hospital de referencia en Tarragona vivió un revuelo cuando un hombre aquejado de un infarto de miocardio fue derivado al Hospital de Bellvitge para ser tratado. El motivo, la unidad de hemodinámica del Joan XXIII iba a cerrar en apenas 30 minutos y, según el protocolo a seguir en estos casos, el sistema de emergencias debe trasladar al enfermo al centro que en ese momento centraliza este tipo de atención. Entonces, los infartos se atendían, en el Joan XXIII de lunes a viernes y de 8.00 horas a 17.00 horas. Fuera de este horario, todos los pacientes eran derivados a centros de la capital catalana en helicóptero medicalizado o en ambulancia. Meses más tarde, en octubre del año pasado, la unidad pasó a prestar servicio doce horas al día, de las 8.00 horas a las 20.00 horas, y todos los días de la semana. Según el ICS, desde hace tres meses, 26 personas se han beneficiado de esta ampliación de horario y no ha tenido que ser trasladados a Barcelona para ser atendidos.

Sin embargo, para el delegado sindical de CGT, Agustí Aragonés, «la supervivencia de muchas personas depende de tener el servicio abierto o cerrado y con la salud no se juega». Pero para la conselleria de Salud sigue siendo más eficiente no mantener abiertas las unidades de hemodinámica de todos los centros de referencia de cada provincia las 24 horas y derivar a los pacientes a Barcelona.

La organización del personal y los recursos para atender los infartos se basa en el código IAM, un protocolo de actuación que mejora la coordinación entre los servicios de emergencias (SEM) y los centros y pretende que el paciente sea atendido por el mejor especialista no por el hospital más próximo.

Nuevos retrasos en el pago

La Generalitat volverá a incumplir este mes sus obligaciones con los centros sanitarios concertados. Según publicó ayer el diario «El País», el Govern sólo pagará el 75 por ciento de la factura que vence el mes de enero, algo que podría poner en jaque a algunos centros sanitarios que ya han hecho grandes esfuerzos financieros para hacer frente al resto de impagos de la administración catalana. La primera factura a deber data de julio del año pasado y, a día de hoy, la deuda con el sector sanitario asciende a 580 millones de euros.