Iceta sospecha que Puigdemont no tiene clara la fecha de la secesión

Carles Puigdemont acompaña a Miquel Iceta a su despacho del Palau de la Generalitat con quien vio más puntos en común que con Inés Arrimadas
Carles Puigdemont acompaña a Miquel Iceta a su despacho del Palau de la Generalitat con quien vio más puntos en común que con Inés Arrimadas

El president y el primer secretario del PSC se emplazan a explorar acuerdos en «todo» menos sobre el proceso

Miquel Iceta y Carles Puigdemont no empezaron con buen pie la legislatura. En el primer pleno tras constituirse el Govern, el president de la Generalitat se enzarzó con el primer secretario del PSC por unas dudas que el socialista planteó sobre su currículo, las subvenciones recibidas por una revista impulsada junto a su esposa y su relación empresarial con el recién nombrado director de Catalunya Ràdio, Saül Gordillo. Un Puigdemont molesto reivindicó su profesión de periodista: emplazó al socialista a acudir a la fuente para aclarar dudas en vez de reproducir rumores y avanzó que tiene intención de recuperar su oficio cuando deje la política. «Seguramente, el señor Iceta aún estará aquí cuando yo me marche», le espetó. Iceta, que es perro viejo en la dialéctica parlamentaria, eludió elegantemente la bronca. Pero ayer le devolvió con sutileza el dardo. El primer secretario del PSC tenía cita con Puigdemont en el marco de la ronda de contacto con los partidos que el president inició el miércoles con Inés Arrimadas, de Ciutadans. Y durante la hora larga que duró el encuentro, Iceta preguntó por las discrepancias que parece haber en el Govern y JxSí sobre cuándo está previsto declarar la independencia.

Un día antes, la portavoz Neus Munté no supo aclarar si se proclamará la independencia después de refrendar la constitución catalana, tal y como defiende el president y los convergentes, o se hará antes, según dicen ERC y la hoja de ruta de Junts pel Sí. Como el 27-S los partidos soberanistas sumaron un 47,8 por ciento, Puigdemont dijo en su primera entrevista como president que hay que hacer otro «referéndum» y superar la barrera del 50 por ciento antes de proclamar la independencia de Cataluña.

Como después de vislumbrarse discrepancias entre ERC y CDC Munté no aclaró cuál es la hoja de ruta, Iceta aprovechó su cita para preguntar por el aunto. Pero Puigdemont tampoco le respondió. «Me ha sonreído y no me ha contestado», explicó el primer secretario del PSC, tras lo que añadió que «el Govern no tiene todavía claro el calendario del proceso».

Lo que sí está claro es que el nuevo president tiene la voluntad de reconstruir puentes de diálogo con la oposición. Aunque discrepan en el proceso, se emplazaron a explorar acuerdos en ámbitos como la educación, la ley del cambio climático, la ley de la FP, el plan de choque social, así como avanzar en la ley electoral catalana, pese a que la legislatura está previsto que dure 18 meses.

Iceta reivindicó el papel de PSC como el líder de la oposición de izquierdas, ante el ruido que hacen Podemos y Ada Colau. Y Munté reconoció que tras esta segunda oportunidad, ve más entendimiento con Iceta que con Arrimadas.

El PSC en contra de la gran coalición

Miquel Iceta se mostró ayer contrario a la «gran coalición» entre el PP y el PSOE en el Congreso. Defendió que «acontecimientos muy recientes –en referencia a la corrupción en Valencia– señalan que el cambio no puede venir de la mano del PP».