JxCat busca el duelo con el PSC para arrebatarle voto catalanista

La lista del president carga contra Iceta por su «complicidad» en la aplicación del 155 y Sijena.

La coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, ayer.
La coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, ayer.

La lista del president carga contra Iceta por su «complicidad» en la aplicación del 155 y Sijena.

Ya en precampaña, JxCat se lanzó explícitamente a por el votante catalanista del PSC –se pidió el voto a la parte de su electorado que se manifestó contra la sentencia del Estatut o votó el 1-O–, y ahora en plena carrera electoral hacia el 21-D, la candidatura de Carles Puigdemont ha convertido a los socialistas en su principal diana dentro del bloque constitucionalista. Todo ello se ha podido comprobar, principalmente, a raíz de la polémica de las obras de Sijena, donde JxCat ha personalizado todas sus arremetidas en Miquel Iceta, y ayer en el acto de campaña que celebraron en el Auditorio de Tortosa Felip Pedrell (Tarragona), que no pudieron llenar, fue una constante, algo que fue bien recibido y jaleado por todos los asistentes.

Así, Puigdemont comparó la actitud del alcalde de Lleida, Àngel Ros,y de «Miquel 155 Iceta» con la del ex conceller de Cultura, Lluís Puig, en la defensa de la cultura catalana. Para el ex president, su compañero de filas, que grabó un mensaje por la mañana en apoyo y gratitud a todos congregados a las puertas del Museo de Lleida para dificultar las labores de salida de las 44 obras, reflejan «mayor dignidad desde el exilio» que la del primer regidor socialista, al que tildó de «representante de Rajoy sentado en la alcaldía». Más allá de atizar a los socialistas, intentó inyectar optimismo entre los simpatizantes presentes y recurrió a las últimas encuestas, que dan una tendencia al alza a las fuerzas independentistas y podrían reeditar una victoria en el Parlament. Para reclamar el voto, volvió a agitar el miedo, una forma muy repetida para movilizar a sus votantes –algo desanimados por la fallida independencia– y afirmó que los constitucionalistas «esperan ganar en las urnas para tener permiso» y «encarcelar» a más políticos y abolir las instituciones catalanas, con la lengua, los Mossos d’Esquadra o el sistema educativo catalán, como principales ejemplos.

En la línea de atacar al PSC se expresó Teresa Pallarès, con pasado en ese partido y ahora en la candidatura de Puigdemont, que se desgañitó contra el papel «cómplice» que han tenido los de Iceta en el traslado de las obras de Sijena. Tras recordar que se dio de baja por «dignidad», los acusó de «ir contra la gente de Cataluña», algo que consideró que no se puede «aceptar». Lo mismo hizo la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, que pidió a los socialistas que se «plantaran» con las obras y dejaran de ser «cómplices» del 155.

Finalmente, tampoco faltaron dardos a ERC. Ferran Bel aseguró que es un «gran error» plantear estas elecciones como «normales» y no restituir a Puigdemont.