«No soy inmortal, me queda poco tiempo»

El bailarín Joaquín Cortés lleva al Teatro Tívoli el estreno mundial de «Esencia», su nuevo espectáculo donde reflexiona sobre su propia trayectoria artística

Joaquín Cortés volverá a subir al escenario, su lugar preferido en el mundo
Joaquín Cortés volverá a subir al escenario, su lugar preferido en el mundo

El bailarín Joaquín Cortés lleva al Teatro Tívoli el estreno mundial de «Esencia», su nuevo espectáculo donde reflexiona sobre su propia trayectoria artística.

A los doce años, Joaquín Cortés era un crío inquieto, que tenía a Cristobal Reyes, su tío, como su gran héroe. Reyes era un bailaor que pasaba grandes temporadas en Tokyo y otros exóticos lugares del mundo. Al volver a casa, no dejaba de contar batallitas sobre sus aventuras. Cortés le escuchaba embelesado, hasta que un día, su tío le preguntó, «¿Y tú que quieres ser de mayor?» «No tuve duda. Le contesté, “yo quiero ser como tú” y así empezó todo», afirma el célebre bailarín y coreógrafo.

Han pasado 36 años desde que empezase a despuntar como bailarín y cerca de 30 desde que dejase elel Ballet Nacional Español y, a los 19 años, decidiese empezar su carrera en solitario, un tiempo demasiado largo para no parar y celebrarlo a lo grande. Esto es «Esencia», el nuevo y espectacular montaje de Cortés, «un regalo para el público, ese que me ha seguido desde hace tanto tiempo y que quiere recuperar, como les ocurre a las estrellas del rock, sus temas favoritos, sus clásicos», comenta el artista.

De esta forma, el Teatro Tívoli acogerá del 11 al 21 de mayo una nueva coreografía de fusión flamenca del maestro Cortés con 9 bailarinas, 1 bailarín contemporáneo, una bailaora y 17 músicos en directo. «No soy inmortal, me queda poco tiempo. El físico no es como era antes, pero todavía tengo fuerzas y quiero darle este regalo al público», señala Cortés. «El problema es que no sé dosificarme. No soy como Antonio el Bailarín o Antonio Gades, genios que sabían sus límites en cada momento. Yo soy agresivo, salvaje, lo doy todo siempre y acabo con dos litros de sudor menos en cada pase», añade.

Contra los políticos

Cortés continúa, así, su historia de amor con Barcelona, ciudad donde ha estrenado muchos de sus espectáculos y donde, «tomando un café con una amigo, se me ocurrió toda esta locura de “Esencia”», reconoce. «El escenario es mi lugar preferido, como la habitación de mi casa donde creo todas mis fantasías. Creo que cuando no pueda subir más, me moriré», lamenta el cordobés, que a principios del año que viene tiene previsto rodar su primera película como actor en Nueva York, «una producción independiente con muchos actores importantes. No sé por qué me han llamado a mí, que no hablo nada bien el inglés, pero me parece muy interesante», asegura Cortés.

Lo que no le gusta en lo más mínimo es el descuido de los políticos con respecto a la cultura. «No les importa nada, cuando es la base de todo. Es fundamental que apoyen más a las artes. Lo del IVA cultural es un despropósito. No sólo no te ayudan sino que te ponen trabas», asegura Cortés, en plena segunda juventud.