Barcelona

Renfe avisa que tendría problemas un operador extranjero de Cercanías

La Razón
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Abrir la gestión de la red de trenes de Cercanías en Cataluña a un operador extranjero es legalmente posible. Otra cosa es que hacerlo sea técnicamente sencillo, además de que pueda ser viable. El presidente de Renfe, Julio Gómez Pomar, aseguró ayer que un cambio de este tipo es una «operación compleja» y potencialmente conflictiva desde un punto de vista meramente técnico.

Pomar respondió así cuando se le cuestionó sobre la reflexión que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, realizó el pasado lunes sugiriendo la posibilidad de ofrecer a la sociedad francesa de ferrocarriles (SNCF) la gestión del servicio de Cercanías de Cataluña en lugar de Renfe, que tiene contrato en vigor hasta el año 2016. «Renfe es un operador y es uno muy importante, porque es casi exclusivo, pero no quiere decir que lo tenga que ser para siempre. No tiene por qué ser el único», aseguró Mas tras reunirse en París con el presidente de la sociedad francesa del ferrocarril SNCF, Guillaume Pepy.

Seguridad compatible

Es cierto, como reconoció Pomar, que Cataluña, como comunidad autónoma que tiene transferidas las competencias de Cercanías, puede elegir el operador que considere más oportuno para ofrecer este servicio. Pero también lo es, añadió, que es algo muy complejo hacer el cambio y apostar por un operador extranjero, como lo están demostrando los problemas para hacer compatibles los sistemas de seguridad que España y Francia se están encontrando para poner en servicio la línea de alta velocidad que une ambos países.

Pomar cree que Renfe está ofreciendo un buen servicio en Cataluña y aseguró que en los próximos tres años seguirá haciendo inversiones para mejorar la red en esta comunidad.

El traspaso de Cercanías a Cataluña fue firmado por el entonces Gobierno de Zapatero y el tripartito catalán en diciembre de 2009 para entrar en vigor el 1 de enero de 2010. Cataluña entendió que era una manera de poner al día el servicio, castigado especialmente durante las obras del AVE a Barcelona. El anterior consejero de Territorio, Lluís Recoder, llegó a asegurar que se trataba de una «transferencia espiritual», que no les deja «margen de maniobra» y llegó a plantear devolver el servicio. Los desencuentros se han repetido a la hora de negociar el contrato-programa y hasta con el nombramiento del director de Cercanías de Cataluña.

La red de Cercanías transporta diariamente unos 400.000 usuarios en esta autonomía.