Política

Un colegio público retira “La caperucita roja” por sexista

La escuela Tàber ha retirado más de 200 cuentos de su biblioteca destinados a niños menores de 6 años

La caperucita roja no ha pasado el test de lo políticamente correcto y un colegio la ha prohibido
La caperucita roja no ha pasado el test de lo políticamente correcto y un colegio la ha prohibido

Han tenido que retirar el 30 por ciento de los libros de su biblioteca infantil

La escuela pública existe para borrar cualquier pensamiento crítico y limpiar de conflicto la vida de los más pequeños. Al menos eso es lo que parece creer el colegio Táber de Barcelona, que ayer salió a la luz que ha retirado de su biblioteca infantil 200 cuentos al considerarlos “sexistas”. Después de un profundo estudio de La Asociación Espai i Lleure y una comisión de género creada en el centro precisamente para determinar el grado de sexismo asociado a los cuentos han decidido que “Caperucita roja” es una abominación, peor que la pornografía. La momificación de los valores “correctos” quiere determinar la ficción como fenómeno “corrector” de la realidad. Porque no tiene sentido que los tres cerditos sólo sean cerditos, debería haber al menos una cerdita y si fuese asiática todavía mejor, más representativo, mejor.

Los criterios eran tan estrechos que afectaban a ‘Caperucita Roja’, ‘La Bella Durmiente’ o ‘La leyenda de Sant Jordi”. En total, se han “cargado” un 30 por ciento de sus libros de la biblioteca infantil, pero han determinado que el 60 por ciento tenía algún estereotipo de género. No los han retirado, según su propia confesión, para no dejar vacía la biblioteca, un criterio genial, claro que sí. Si tan apego tienen a los valores morales y de representación de los cuentos infantiles, el pecado no es que los retiren, si ese es su idea, sino el pecado es que no los retiren todos. Los cuentos no sirven para representar una realidad real, sino para mostrar el problema también, por eso “La caperucita roja” puede cambiar su significado a medida que los tiempos cambian, pero nunca variará la potencia de su historia. Se necesita a la caperucita para “educar” de la problemática de representación de género. Retirarlo es contraproducente. O acaso a los niños de hasta 6 años se les deja solos para que lean estos cuentos y fijen a partir de ellas su idea de la sociedad. Peligroso.

El principal problema según esta comisión de sabios es que os personajes femeninos estaban poco representados en los cuentos o que cuando salían aparecían sobre todo realizando tareas de cura, de maternidad y en roles relacionados con el amor mientras que los personajes masculinos salían en situaciones en las que demuestran su valentía o fuerza. la realidad no se basa en la inversión de valores históricos, sino en la enseñanza que el géenro no es representativo de ningún valor. Por tanto, no está mal que una niña cure y sea amorosa, o que un niño sea valiente y forzudo, sino que aprendan que el género no marca estos rasgos. Convertir a todas las niñas en guerreras es una obscenidad. “Estamos muy lejos de unas bibliotecas igualitarias donde los personajes masculinos y femeninos aparezcan mitad y mitad, donde hagan el mismo tipo de actividades porque realmente las mujeres están muy encasilladas en un rol muy estereotipado”, han explicado desde el colegio en declaraciones a BTV, la televisión pública barcelonesa. En la web de la escuela asegura que el proyecto quiere “reflexionar sobre los contenidos de los cuentos infantiles en nuestra sociedad, dando herramientas de análisis a los alumnos y las familias”. Esto no se hace no permitiendo a los niños que lean estos cuentos, sino leyéndolos con ellos y marcando guías de lectura.