Tribunales

Condenan a un violador y a su cooperadora necesaria a la misma pena de cinco años

Una amiga de la madre de la víctima obligó a ésta a acostarse con un hombre amenazándole con difundir por internet imágenes suyas de contenido sexual de un móvil que le robó

Cosital gana la demanda para la equiparación salarial entre distintos puestos de funcionarios locales. Foto de archivo
Cosital gana la demanda para la equiparación salarial entre distintos puestos de funcionarios locales. Foto de archivolarazon

Una amiga de la madre de la víctima obligó a ésta a acostarse con un hombre amenazándole con difundir por internet imágenes suyas de contenido sexual de un móvil que le robó

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a cinco años de prisión a un hombre por abusar sexualmente de una menor de trece años. Condena también a la misma pena a la mujer que propició el encuentro entre ambos, y que era amiga de la madre de la menor, con gran ascendente sobre ésta.

La sentencia señala además que dada la superioridad tanto por edad como por capacidad de influencia que podía ejercer la mujer sobre la víctima, así como la utilización de la amenaza de subir a internet fotos suyas de carácter sexual, se puede estimar que hubo intimidación.

Así, expresa que «la amenaza de difusión de vídeos o fotografías tomadas a la menor en actitudes pornográficas, para que acceda a continuar los contactos sexuales, y permita el acceso carnal, puede calificarse de seria, previa, inmediata, grave y determinante del consentimiento forzado, por lo que constituye intimidación». Pero la jueza recuerda que se ha de ceñir en su calificación del delito a lo que piden tanto el ministerio fiscal como la acusación particular, por lo que el delito imputable se ha de quedar en abuso sexual con prevalimiento y no subir hasta el grado de la agresión sexual o violación.

Los hechos ocurrieron en abril de 2013, cuando la víctima comentó a una amiga de su madre que un hombre de 24 años la pretendía, pero ella quería dejarle claro que no quería tener sexo con él. La amiga de su madre le dijo que acudiera ese día a comer a su casa, y cuando llegó se encontró con el citado varón. Los tres comieron juntos y al acabar la amiga de la madre de la víctima sacó un móvil que previamente le había robado al menor y que contenía imágenes pornográficas de ésta, y se lo mostró indicándole que si no accedía acostarse con aquel hombre, subiría dichas fotos a internet.

La niña, por el miedo a que se difundieran aquellas imágenes, accedió a mantener sexo con el hombre que abusó de ella en uno de los dormitorios de la misma vivienda. La sentencia considera posible, aunque no probado, que la amiga de la madre de la víctima cobrara por ello.