Echávarri: «Ahora las decisiones las toma el Ayuntamiento, no otros despachos»

El alcalde de Alicante denuncia el centralismo valenciano y reclama a Puig más financiación

Echávarri mira a Puig durante su intervención en el Fórum Europa
Echávarri mira a Puig durante su intervención en el Fórum Europa

El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri (PSPV-PSOE), defendió ayer en Valencia que la ciudad que gobierna nada tiene que ver con la que dejó el PP. Ahora, dijo, «las decisiones se toman en el Ayuntamiento, no en otros despachos», denunció en alusiones a la « sociedad de la corrupción, con encubridores y muchos beneficiarios» que dirigió el Consistorio durante dos décadas .

Al respecto lamentó la «casi absoluta invisibilidad de Alicante en los últimos años» que la han convertido en «la ciudad de las oportunidades perdidas». Por ello no dejó pasar la oportunidad de, ante el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, reivindicar una mejor financiación por parte del Ejecutivo autonómico que, según dijo, transfiere 10,8 millones anuales a Valencia para gasto corriente y 1,5 a Alicante, cuando la población valenciana «sólo es 2,3 veces mayor que la alicantina». A su juicio, el origen de esa discriminación «está en parte en el centralismo valenciano, pero también en la incapacidad de los anteriores gestores». No obstante, no quiso pecar de victimista. «Dejemos de llorar para tapar nuestra incapacidad».

Puig recogió más tarde el guante lanzado por el alicantino y aseguró que el Consell está tratando de lograr una financiación adecuada para cubrir los servicios fundamentales. «Cuando tengamos una financiación adecuada haremos una redistribución de recursos sin centralismos, sin chauvinismos localistas, con la voluntad de integrar y coser la Comunitat».

Echávarri aprovechó el Fórum Europa y la presencia de empresarios, compañeros y amigos para repasar los planes que tiene para su ciudad y en los que destacó la reducción de la deuda municipal en 150 millones de euros, la ampliación del parque local de viviendas - «para que ninguna familia esté en lista de espera»- o una apuesta firme por la industria, «que soporta mejor la crisis, tiene mejores salarios y menos temporalidad, y aporta unos servicios de mayor calidad». Igualmente, admitió que Alicante necesita un «lobby» empresarial «potente, reivindicativo pero leal con la ciudad; no queremos vasallos, sino líderes», y reclamó una patronal «que no sea una delegación de la valenciana y que deje atrás estructuras moribundas que sólo se preocupan de seguir respirando, sin aportar nada».

Un recuerdo a los que huyen del terrorismo

«El terrorismo no puede ganar, y ganaría si acabamos con nuestro modelo de vida». El presidente Puig tuvo palabras de ánimo para las víctimas de los atentados de París y parafraseando al escritor israelí Amos Oz dijo que «el fanatismo es un virus pegajoso, que se puede contagiar incluso al intentar vencerlo». Además, recordó atentados anteriores en el Líbano o Turquía o la imagen de Aylán, porque «no nos podemos olvidar de quienes huyen del terrorismo».