El empresario de Cyes justifica las facturas que su abogado criticó

La Razón
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valencia- La sesión de ayer del juicio del caso Cooperación se preveía muy larga y fue, sin embargo, la más corta de todas. La negativa ya generalizada de los imputados a contestar a las acusaciones, y el escaso interés que suscitó Josefa Cervera entre las defensas, hizo que la vista no se prolongara más allá de las 13 horas.

La declaración de Marcial López, empresario presidente de la Fundación Cyes, dejó pasmado a las acusaciones y al público, quizá también a las defensas.

López justificó las facturas de todo tipo, no cuñadas con los sellos de la ONG, y que el día anterior su abogado había mostrado hasta la saciedad tratando de desvincularlas de su defendido e insinuando que su procedencia y cómputo en el expediente pudo ser irregular.

Pues no, resulta que dichas facturas se adjuntaron al expediente sin ánimo de que se computaran en el montante global de dinero justificado, sino que como explicó López: «hay tres apartados de facturas, el dinero gastado en España, el dinero gastado en Nicaragua, y el dinero gastado en Nicaragua por el socio nicaragüense, que no es cuantificable en el proyecto».

López también adujo que los pisos que compró en Valencia se pusieron a nombre de la Fundación Cyes «por un error de mi abogado que se le olvidó poner la coletilla».

La coletilla se refería al precepto legal que obliga a que los inmuebles sean propiedad de los socios locales al menos durante quince años.

Marcial López también sorprendió cuando dijo que Armed, la empresa de Tauroni, no realizó finalmente los trabajos para otros proyectos de Cyes, pese a que sus facturas constan en el sumario.

Trabajos ortográficos

Declaró también la compañera de López, Josefa Cervera, quien facturó tres trabajos de corrección ortográfica de los temarios que la fundación impartía a los cooperantes y por los que cobró cerca de 30.000 euros. Dijo que todo lo había dispuesto así su pareja y éste lo ratificó. Ambos dijeron que el trabajo fue muy duro.