El PP pide el cese del gerente de la EMT porque el saqueo fue cuando trabajaba

El gerente de la EMT fue director en la empresa Transvia, relacionada con el escándalo de los relojes de Alfonso Grau. Él y el empresario fueron condenados por cohecho

El gerente de la EMT fue director en la empresa Transvia, relacionada con el escándalo de los relojes de Alfonso Grau. Él y el empresario fueron condenados por cohecho

Cuando saltó el escándalo de la estafa a la EMT de Valencia, dos nombres centraron las miradas, el concejal de Movilidad y presidente de la Empresa Municipal de Transporte, Giuseppe Grezzi, y su director gerente, Josep Enric García Alemany. Del primero, por ser uno de los ediles más mediáticos y polémicos (azote de Rita Barberá en la oposición) se sabe casi de todo; del otro se conoce menos.

Se sabe que tiene 42 años y que es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Politécnica de Valencia y que, en medio del escándalo del fraude, le subieron el sueldo 5.000 euros anuales para disgusto de todos los partidos menos de Compromís, al que pertenece Grezzi, al que le une buena amistad, y el alcalde Joan Ribó.

Es menos conocido que García Alemany fue director de la oficina de proyectos del Grupo Transvia, empresa que ofrece el servicio del Bus Turístic y el de algunas líneas de autobús interurbano y escolar.

A Transvia y a la EMT les unen un pasado y un presente de titulares escandalosos. El director general de Viajes Transvia Tours, Urbano Catalán, fue condenado por la Audiencia a nueves meses por cohecho, junto al ex vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, que lo fue a cuatro años «por adquirir un reloj por 25.680 euros que fue satisfecho parcialmente mediante la devolución de otro de 13.500 euros y que le fue regalado por Urbano Catalán y facturado a su empresa, Transvia», según recordó ayer esdiario.com.

El PP denuncia al gerente

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá, reclamó ayer la destitución del gerente de la EMT al saberse por la declaración de la empleada despedida, tras destaparse la estafa de 4 millones en esta entidad, que ya estaba trabajando cuando se produjo el saqueo.

Según se desprende de esa declaración jurada, el gerente, Josep Enric García, se había reincorporado de sus vacaciones a su puesto el día 9 de septiembre y en los días sucesivos fue cuando de produjeron cinco de las ocho trasferencias al banco chino.

Por ello, la edil popular aseveró que no hay excusa posible para que el alcalde, Joan Ribó, mantenga al gerente «ni un minuto más, y menos después de saber que durante el desempeño de sus responsabilidades se sustrajeron una gran parte de los cuatro millones».

Los consejeros del PP en la EMT Marta Torrado y Carlos Mundina presentaron ante la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social una denuncia por los posibles ilícitos laborales que se produjeron en la empresa entre los días 3 y 23 de septiembre, cuando se produjeron las trasferencias a China.

La denuncia se fundamenta en la intervención del concejal de Movilidad Sostenible y presidente de la EMT, Giuseppe Grezzi, en el pleno extraordinario de la EMT, cuando reconoció hasta en dos ocasiones que la directora de Gestión y Finanzas de la EMT seguía ordenando pagos los días del fraude, pese a estar de baja.

En la declaración de la trabajadora se detallan las llamadas y cruce de correos con los estafadores desde el 3 de septiembre, en el que en una primera conversación, una persona que se identifica como abogado de Deloitte Fiscal, que no son los interlocutores habituales, le dice que se va a hacer una OPA (oferta pública de acciones) y debe firmar un documento de confidencialidad y mantener «total discreción para el éxito de la operación».

Ella queda extrañada pero recibe un correo supuestamente de Grezzi, presidente de la entidad, en la que corrobora la autenticidad de la llamada y le solicita plena discreción, y posteriormente, en una segunda llamada, le informan de que le irán mandando facturas para ordenar las trasferencias por un total de casi 11,5 millones.

La empleada comunica a su interlocutor, que se identifica como Parada, que en la EMT hay sistema de firma mancomunada del gerente y la jefa de Gestión y en los siguientes días empiezan a ordenarse las trasferencias con ambas firmas y con la confirmación previa de la trabajadora de que “hay tesorería” para ello.

El 9 de septiembre, cuando se le ordena la tercera trasferencia, la empleada informa a su interlocutor que el director gerente ya había regresado de vacaciones y que recogería su firma para la carta de pago, pero el supuesto Javier Parada se lo niega tajantemente y le prohíbe hablar con el resto de personas implicadas en la operación.

Caixabanc es la que destapa la estafa

Cuando Caixabank, con la que se hicieron las trasferencias, empieza a poner cada vez más pegas con los pagos, la empleada dice a su interlocutor que «era inaguantable ya» la confidencialidad. Entonces es cuando una llamada del gestor del entidad bancaria al gerente destapa la estafa y paraliza los pagos cuando ya se habían transferido casi 4 millones