La Generalitat saca a subasta por tercera y cuarta vez 30 inmuebles

Se trata de solares, pisos y garajes que están a la venta desde hace dos años

La obtención de ingresos es, sin duda alguna, uno de los principales quebraderos de cabeza de la Generalitat. Y no es de extrañar vistos los avisos que llegan desde Madrid continuamente para reducir el déficit. La venta de patrimonio público es una de las fuentes de ganancias que la Administración valenciana tiene prevista, pero el problema es que no acaba de cuajar.

El próximo lunes saldrán a subasta pública más de 30 inmuebles, solares y garajes pertenecientes al Consell, ubicados en la Comunitat Valenciana y en Madrid, que en algunos casos han salido a la venta tres o cuatro veces. Evidentemente, cuando vuelven a salir lo hacen con un precio de licitación inferior.

Uno de los inmuebles más destacados de este grupo es la delegación de la Generalitat valenciana en Madrid, que estaba situada en la calle Españoleto, donde además se venden también todos los garajes con los que contaba la Administración valenciana allí.

Año tras año, el conseller de Hacienda de turno, en su momento José Manuel Vela y ahora Juan Carlos Moragues, siguen incluyendo en los presupuestos anuales los ingresos que se prevé obtener con estas ventas, pero nunca llegan, lo cual implica más déficit. Por ejemplo, este año hay presupuestados 180 millones de euros que se deberían de obtener de estas enajenaciones. Si no se vende nada, la Comunitat presentaría 0,18 décimas más de déficit al finalizar el año.

Además, esta cantidad está incluida en el famoso plan de ajuste presentado ante el Ministerio de Hacienda como condición para adherirse al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y que ahora deberán ampliar con más medidas por ser una de las autonomías incumplidoras con el déficit.

Aparte de estos inmuebles, siguen también sin venderse los edificios emblemáticos valencianos como la sede de la Conselleria de Agricultura y la de Bienestar Social (edificio de la Cigüeña), la sede de la Economía en la calle Colón, o la del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) en la plaza de Nápoles y Sicilia.

Aunque hay varias ofertas presentadas por alguno de ellos, por el momento ninguna ha cristalizado.

Hasta ahora, sólo se ha encontrado salida para la que fuera sede de Infraestructuras, alquilada ahora a la Agencia Tributaria.

Moragues ha expresado ya en varias ocasiones que no quiere malvender ninguno de los edificios de la Generalitat, pero también es cierto que considera fundamental sacarles cierta rentabilidad.