Los ingresos por tributos caen un 6,4 % a pesar de las subidas

El conseller de Hacienda y Administración Pública, Juan Carlos Moragues
El conseller de Hacienda y Administración Pública, Juan Carlos Moragues

El inicio del fin de la crisis no ha llegado todavía a los indicadores de recaudación tributaria. Aunque desde todas las instituciones se insiste en que datos como la exportación, el leve descenso del paro, o el aumento en las ventas de algunos productos, hacen pensar que 2014 podría ser el año de la recuperación, lo cierto es que los ingresos por recaudación tributaria en la Comunitat Valenciana siguen bajando.

Hasta noviembre del año pasado -últimos datos disponibles en la Agencia Tributaria- este dato había descendido un 6,4 por ciento, mientras que el año anterior por las mismas fechas la caída era solamente del 1,7 por ciento.

El asunto resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta que la Generalitat valenciana aplicó una subida de varios impuestos en agosto del año pasado. Concretamente, se redujo la bonificación en el impuesto de Sucesiones y en el de Transmisiones Patrimoniales, con la que se esperaba obtener a lo largo del año pasado un mínimo de 40,9 millones de euros y un máximo de 43,1.

Bajadas importantes

Parece ser que las previsiones de la Conselleria de Hacienda y Administración Pública no se han cumplido, o que las fuertes caídas de otros impuestos han empañado estas nuevas recaudaciones. Por ejemplo, los ingresos por IVA -el tributo que mejor refleja el estado de una economía- bajaron hasta el mes de noviembre un once por ciento, una cifra que en 2012 a esas mismas alturas era del 7,6 por ciento.

La recaudación por las tasas de tráfico exterior caen un poco menos, un 6,2 por ciento, un dato que sí es mejor que el del año anterior, cuando este impuesto cayó un nueve por ciento, con lo cual parece que ser que la recuperación de las exportaciones -punto fuerte de las empresas valencianas- está empezando a reflejarse en las ganancias tributarias.

Los impuestos especiales, por su parte, sí mostraron un buen comportamiento, con un aumento del 14,8 por ciento, frente a una caída del 5,7 por ciento del año anterior. En este punto es donde probablemente se concentre la subida de las tasas antes comentadas.

El impuesto sobre sociedades es el que presenta un peor comportamiento, con un descenso del 16,5 por ciento, debido a la desaparición de muchas empresas y a la menor facturación de las que siguen en funcionamiento.

Por su parte, los ingresos por IRPF descendieron un 2,1 por ciento y el Impuesto sobre la Renta de los no Residentes (IRNR) aumentó un 8,4 por ciento.

En cuanto al resto de Comunidades Autónomas, la que presenta un peor resultado es Murcia, con una pérdida de ingresos del 9,3 por ciento. La caída de La Rioja es aún mayor, es del 11,9 por ciento, pero en este caso, al tratarse de una región foral, el funcionamiento es distinto por lo que no se pueden comparar.

Las regiones de Madrid y Barcelona muestran buenos signos de recuperación. La capital del país incrementó hasta noviembre un 1,7 por ciento su recaudación de impuestos, mientras que la Generalitat catalana lo hizo un 3,8 por ciento.