Política

Puig y Sánchez acuerdan fomentar el diálogo con los nacionalistas moderados

La reunión en Moncloa concluye con el compromiso de plasmar en los Presupuestos el 10% de las inversiones para la Comunitat y ayudas a la Ford.

El presidente Puig junto al alcalde de Alicante, Luis Barcala y la consellera de Vivienda, María José Salvador, en la inauguración del túnel de la Serra Grossa de Alicante
El presidente Puig junto al alcalde de Alicante, Luis Barcala y la consellera de Vivienda, María José Salvador, en la inauguración del túnel de la Serra Grossa de Alicante

La reunión en Moncloa concluye con el compromiso de plasmar en los Presupuestos el 10% de las inversiones para la Comunitat y ayudas a la Ford.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el de la Generalitat, Ximo Puig, han encontrado después de años de enfrentamientos un punto en común: la manera de resolver el conflicto Cataluña. Ambos mandatarios se reunieron ayer en Moncloa para abordar, fundamentalmente, este asunto. Coincidieron en que hay que seguir la vía del diálogo e intentar atraer a aquellos nacionalistas moderados a la vía Constitucional «El diálogo y no la confrontación sigue siendo la única vía», explicaron a LA RAZÓN fuentes cercanas a la reunión.

El presidente Puig nunca ha ocultado su apuesta por agotar todas las vías de negociación, al contrario que otros dirigentes socialistas como el aragonés Javier Lambán o el manchego García-Page. «Las declaraciones del presidente catalán, Quim Torra, son impresentables, pero los gritos y los insultos cruzados no solucionan el gritando».

Pero no todo fue Cataluña. Puig logró también arrancar otros compromisos por parte del presidente Pedro Sánchez.

El jefe del Ejecutivo central aseguró que los Presupuestos Generales guardarán para la Comunitat Valenciana el diez por ciento de las inversiones. También se comprometió a que el Gobierno de España se involucrará en el mantenimiento de la Ford, con sede en Almussafes.

También en el ámbito económico, Sánchez aseguró que el ministro de Agricultura, Luis Planas, está involucrado en el conflicto de los cítricos valencianos, un asunto que está perjudicando gravemente los intereses de los agricultores.

Como gesto simbólico y tal y como se hará en Barcelona este viernes, el próximo mes de marzo, la ciudad de Alicante acogerá la celebración del Consejo de Ministros con motivo del 80 aniversario del último gobierno democrático de la República.

Puig le trasladó su apoyo a la estrategia que está siguiendo el Ejecutivo central, «por crear el espacio de diálogo, moderación y serenidad que está impulsando para resolver los problemas».

Puig, que siempre criticó al expresidente Mariano Rajoy en esta cuestión, insistió en que «la bipolarización y la confrontación permanente no ayuda a solucionar problemas. El espacio de diálogo, moderación y serenidad que usa el Gobierno, cuenta con mi apoyo».

En esta línea y en contra de lo que han manifestado otros barones socialistas como el aragonés Javier Lambán o el de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se comprometió a «dar ayuda al presidente del Gobierno en defensa del interés general».

Puig matizó esta afirmación diciendo que el Gobierno de la Generalitat de Cataluña contribuye a desarrollar esta estrategia. «Sus declaraciones son absolutamente impresentables en muchas ocasiones», pero a reglón seguido criticó a todos los que siguen gritando. «Los insultos cruzados no solucionan los problemas».

Puig remarcó que el encuentro entre el jefe del Ejecutivo y un presidente autonómico hay que enmarcarlo dentro de la normalidad del funcionamiento de las relaciones entre las distintas administraciones.

Aunque la reunión no contaba con una agenda previa, Puig también aseguró que aprovecharía la ocasión para insistirle al presidente del Gobierno en las necesidades y problemas que tiene la Comunitat Valenciana. «Pedro Sánchez es un presidente que escucha».