Un beso lésbico se convierte en falla

El ósculo entre dos falleras que revolucionó las redes será un monumento fallero en 2020

Portada de la revista que ha servido de inspiración al artista
Portada de la revista que ha servido de inspiración al artista

El ósculo entre dos falleras que revolucionó las redes será un monumento fallero en 2020

El beso entre dos falleras, que fue portada de una revista gay y revolucionó las redes sociales en 2014, será finalmente una falla del artista fallero Raúl Martínez «Chuky» para una comisión de Torrent (Valencia), unidos por su compromiso social y la reivindicación de una inclusión real en las Fallas.

Una fallera mayor que sobrepasa los 30 años, un hombre que es «fallero mayor» o un presidente con síndrome de Down o alguna discapacidad son algunas de las figuras que expondrá este monumento fallero reivindicativo, titulado «T’ho veus?» (¿Te lo ves?) y cuyo remate, de nueve metros de alto, serán las dos falleras besándose.

La comisión fallera Cronista Vicent Beguer i Esteve competirá este año en la sección Especial de las Fallas de Torrent con este monumento, que dobla su presupuesto habitual hasta llegar a los 20.000 euros.

«Chuky», con una trayectoria ligada a proyectos falleros de calado social, explica a EFE que quedó «impactado» cuando hace cinco años vio en la portada de la revista EGF and City el beso de amor lésbico de las dos mujeres ataviadas con los trajes de fallera por lo «valiente» y «bonita» que era.

«Tuvo mucho revuelo, saltó a las redes sociales y a los medios y se debatió en el mundo fallero», recuerda el artista, que confiesa que se quedó «con la idea en la cabeza» de que era una imagen «que sería interesante plasmar en volumen».

Relata que la citada falla de Torrent tiene como lema los proyectos sociales, con una dinámica de apoyo y trabajo a una causa.

«En 2020 es su 25 aniversario y me propusieron que hiciese un proyecto que les representase como comisión, y me lancé a proponer esa idea que llevaba años en mente», asegura.

Su creación «invita a la reflexión, pregunta si te ves o no» en las situaciones que recrean los ninots en el mundo de las Fallas y «genera debate».

«Las Fallas dicen que representan a todos pero la realidad es que muchos colectivos no se ven reflejados. Voy a mostrar esos roles y a esas personas y a plantear si te las ves o no en el mundo fallero», apostilla.

«Reivindicamos una integración real en la fiesta», asegura Chuky, la tercera generación de una familia de artistas falleros que, desde que en 2014 dedicó la falla de la comisión La Ferroviaria a su abuela y su experiencia con alzheimer, ha ligado sus fallas a Payasospital, el autismo infantil, el síndrome de Down, la violencia machista o la parálisis cerebral.

Precisamente, en 2019, «La falla que no debería existir» que plantó para la comisión García Lorca-Oltà, rematada por un hombre y una mujer desnudos como símbolo de la igualdad, ganó el premio Caliu, con el que se reconoce monumentos que trabajan por la diversidad, la igualdad y la no discriminación.

Explica que los ninots estarán hechos con un escaneado digital de personas o piezas reales, una técnica que ya ha usado, y luego se replicarán en grande hasta donde les deje el cartón piedra y el corcho con que se fabrican: «Hace que sean lo más fidedignos posible y bastante naturales, con una fuerza de impacto escultural».

Según cuenta a EFE uno de sus presidentes en activo y delegado de Fiestas, Ferrán Martínez, llevan años con proyectos solidarios como «filosofía de la comisión» aunque antes de 2010 solo hacían recaudaciones.

En 2010 encargaron la falla infantil a una asociación de discapacitados de la localidad y desde entonces apostaron por «proyectos que ocupasen todo el ejercicio y no solo recaudar fondos».

En 2012 la falla versó sobre los grandes males de la Humanidad y dos años después sobre pequeños gestos, lo que les llevó a convertir la falla en un árbol de los deseos al que, a cambio de donar alimentos, podías tirar una cinta y pedir un deseo y con lo que recaudaron una tonelada. En 2017 apostaron por la diversidad.

Para conmemorar su 25 aniversario podían «hacer una falla con una tarta» o una que recogiese su «filosofía», y buscaron a Chuky para un proyecto que, según Martínez, «es fiel» a lo que son.