800.000 madrileños cambian de médico

Tres años después de la implantación de la Libre Elección de profesionales sanitarios en la región, casi 800.000 madrileños han ejercido este derecho. En octubre de 2010, Madrid se convertía en la primera comunidad autónoma en ofrecer a sus ciudadanos la posibilidad de cambiar el médico de familia, el pediatra o la enfermera. Dos meses después, esta libertad se extendía a la Atención Especializada. Un cambio que, como ayer recordó el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, no estuvo exento de polémica ya que contó con la feroz oposición de la izquierda política y de los sindicatos sanitarios. El Partido Socialista, con su secretario general, Tomás Gómez, a la cabeza, llegó a recurrir la Libre Elección ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que a los pocos meses terminó avalando la legalidad de la iniciativa puesta en marcha por el Ejecutivo de Esperanza Aguirre.

En estos 36 meses, el número de ciudadanos que ha decidido cambiar el profesional sanitario que tenían asignado asciende a 784.454. Esto equivale a un 10,98% de los usuarios del sistema público de salud. Y el número total de cambios suma 1.402.327. Dentro de este global, el cambio de enfermera acumula 638.593 casos, de los que el 74% se ha producido dentro del mismo centro de salud y el 26% mediante la elección de un profesional de otro centro. Respecto a la figura del médico de familia, los cambios han sido 627.196, con porcentajes similares en la nueva elección: el 78% eligió un médico del mismo ambulatorio. Finalmente, 136.538 familias optaron por cambiar el pediatra asignado. Del total de cambios registrados en la Atención Primaria, 547.014 han llevado acompañado, por que la persona así lo ha querido, un cambio de turno.

Sólo un 2,58% de las peticiones de cambio de médico, enfermero o pediatra fue denegado. Esto ha afectado a un total de 36.252 casos, que fundamentalmente se refieren a peticiones en las que la persona eligió a un profesional sanitario que ya tenía bajo su responsabilidad a un número de pacientes que superaba el umbral establecido o que, por ejercer funciones de director de centro o responsable de enfermería o por tener un cupo de pacientes mayores de 65 años muy elevado, no podía admitir nuevos cambios.

En cuanto a la libertad de elección en la Atención Especializada –desde su entrada en vigor el 1 de diciembre de 2010 hasta el pasado 30 de septiembre–, el sistema público ha registrado 423.168 solicitudes de citas de pacientes que pidieron ser atendidos en un hospital diferente al que tenían asignado. Esto supone que más de 6 de cada 100 citas para especialistas –el 6,39% en concreto– fueron formuladas haciendo uso de la libertad de elección. Las especialidades más demandadas dentro de estas solicitudes con Alergología, Cirugía Pediátrica, Rehabilitación, Cirugía Maxilofacial y Medicina Interna. La Fundación Jiménez Díaz es el hospital más demandado entre aquellos que piden el cambio de especialista con un balance neto de 17.946 solicitudes. Le siguen el Hospital Clínico San Carlos –9.485 solicitudes–, el Gregorio Marañón –9.485–, el Hospital de Torrejón –2.124–, la Fundación de Alcorcón –1.391– y el Hospital Rey Juan Carlos –1.291–. Llama la atención que de los seis hospitales más demandados, tres tienen externalizada la gestión.

Además de las cifras globales respecto al trasvase entre centros de salud y hospitales, el balance presentado ayer por Lasquetty incluye una encuesta que permite conocer por qué los pacientes deciden cambiar de médico. Como principal motivo destaca la necesidad de acortar tiempos de espera para acceder al especialista en un 29% de los casos, seguido de la mayor accesibilidad del facultativo, ya sea por motivos de horario o de cercanía con un 19%. El 18% solictó el cambio de especialista por recomendación de su médico de Atención Primaria y el 17% por sugerencia de un familiar. Otro 10% de los cambios obedecen a que el paciente no estaba satisfecho con el facultativo que le correspondió, mientras que el 7% restante argumentó otros motivos. Según las encuestas entre los pacientes, el 86,6% de ellos está satisfecho o muy satisfecho con la posibilidad de cambiar de médico o de enfermera.