Amenaza de ruptura en Móstoles por el nepotismo de la alcaldesa

El PSOE habla de «merma de confianza» y sus socios de Más Madrid dicen que la situación es «insostenible».

La alcaldesa de Móstoles, ayer, con varios vecinos, en una imagen compartida        en sus redes sociales
La alcaldesa de Móstoles, ayer, con varios vecinos, en una imagen compartida en sus redes sociales

El PSOE habla de «merma de confianza» y sus socios de Más Madrid dicen que la situación es «insostenible».

Las dimisiones, ceses y renuncias han pasado a ser más frecuentes que los plenos en el Ayuntamiento de Móstoles. Hasta cuatro en menos de tres semanas ha afrontado la alcaldesa, la socialista Noelia Posse, debido a la sombra de nepotismo que acompañaba a cada nuevo nombramiento. La primera renuncia, el pasado 12 de septiembre, fue la de su hermana, Laura Posee, designada como coordinadora de redes sociales del Ayuntamiento, cargo que le iba a suponer una retribución de 52.000 euros anuales. La segunda, un día después, la de su tío, Vicente Posse, que ascendió de auxiliar en el área de Cultura a director técnico administrativo de Deportes, puesto por el que iba a recibir un complemento adicional de 1.607 euros. La tercera, este pasado jueves, de Alicia Domínguez, amiga personal de Posse y coordinadora de Gabinete de Alcaldía. Y la cuarta, aquel mismo día, de Luis Vázquez, nombrado gerente del Instituto Municipal del Suelo (IMS) pese a su poca experiencia en gestión y que coincidió con Alicia Domínguez en la Fundación de la Universidad Rey Juan Carlos.

A estos cuatro casos, hay que añadir un quinto en sospecha: Gonzalo Sánchez Oliva, señalado como ex pareja de Noelia Posse, que ha pasado a forma parte del Grupo de Intervención Especial del Consistorio, lo que le ha supuesto un complemento de 800 euros al mes.

Por supuesto, la respuesta por parte de los partidos de la oposición, PP, Cs y Vox, ha sido contundente. Las tres formaciones pedirán una Pleno extraordinario para exigir la reprobación de la alcaldesa. «Está incapacitada moral y éticamente para continuar», aseguró la portavoz del PP mostoleño, Mirina Cortés. El Consistorio emitió un comunicado en el que no solo niega que Sánchez Oliva haya tenido algún vínculo personal con Posse, sino también que la alcaldesa haya mediado en este asunto. «Los trabajadores que conforman el Grupo de Intervención Especial no dependen en absoluto de la Alcaldía», aseguraron. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, bromeó ayer sobre este nuevo caso, al declarar que la alcaldesa «no es rencorosa» a la hora de elegir a los integrantes de su «cortijo».

Sin embargo, las críticas también han llegado desde sus propios socios de Gobierno, cuando no de su propio partido. Gabriel Ortega, líder de Más Madrid-Ganar Móstoles, formación en la que se sostiene el Ejecutivo de Posse, afirmó ayer que la situación es «insoportable e insostenible». Del mismo modo, cree que «requiere decisiones contundentes. Por nuestra parte, estamos llegando a la conclusión de que así es imposible compartir espacios de Gobierno».

Por su parte, José Manuel Franco, secretario general del PSOE-M, se refirió este pasado viernes a una «merma de confianza» en la alcaldesa. Ayer, a su llegada al Comité Federal de los socialistas, Franco señaló que en su partido «siempre asumimos las responsabilidades de nuestros actos».