Ex legionarios denuncian a Carmena por prevaricación

Una asociación de legionarios veteranos ha interpuesto una denuncia para tratar de impedir la retirada al general Millán Astray.

Imagen del mausoleo antes de su desmontaje
Imagen del mausoleo antes de su desmontaje

Una asociación de legionarios veteranos ha interpuesto una denuncia para tratar de impedir la retirada al general Millán Astray.

A tres días de que el Ayuntamiento de Madrid apruebe la propuesta del Comisionado de la Memoria Histórica con las nuevas nomenclaturas que cambiarán la denominación de 50 calles que aluden a referencias franquistas, una asociación de legionarios veteranos ha interpuesto una denuncia para tratar de impedir la retirada al general Millán Astray. A través de una denuncia pena, acusan al Ejecutivo de Manuela Carmena y la Francisca Sauquillo, presidenta de la Comisión de Memoria Histórica, de haber cometido en el caso que les afecta un delito de prevaricación. En un escrito de más de 15 páginas, los ex legionarios resumen que el Ayuntamiento «incumple sistemáticamente el procedimiento establecido de retirada del nombre de la calle afectada» o «no permiten el acceso al expediente administrativo de retirada de la calle». Además, la Plataforma Millán Astray mantiene que el Consistorio «niegan todos los derechos mínimos reconocidos por la legalidad vigente» y «bloquean sistematicamente las recusaciones interpuestas contra los miembros del Comisionado».

Según el libro «Proceso evolutivo de la toponimia madrileña», de Luis Miguel Aparisi, Millán Astray tiene reconocimiento en el callejero de la ciudad desde 1924, doce años antes de la Guerra Civil y por lo tanto, según la plataforma de exlegionarios, su figura «cae fuera» del ámbito de aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, informa Efe. La plataforma de exlegionarios destaca que los motivos por los que se le dio dicho reconocimiento en el callejero se recogen en el mencionado libro y son: su participación en las Guerras de Filipinas en 1898, la fundación de La Legión Española en 1920 y sus cuatro mutilaciones de guerra, hechos «muy anteriores a la Guerra Civil», sostiene en su denuncia.