Ciudadanos vuelve a tensar la cuerda

El partido de Rivera se niega a aplazar a enero las comparecencias de políticos en la investigación de la corrupción como ha acordado en Andalucía. Esta comisión abre la brecha entre «aguirristas» y «cifuentistas»

Reunión de Cifuentes con el líder de Ciudadanos en Madrid, el pasado 19-06-2015
Reunión de Cifuentes con el líder de Ciudadanos en Madrid, el pasado 19-06-2015

El partido de Rivera se niega a aplazar a enero las comparecencias de políticos en la investigación de la corrupción como ha acordado en Andalucía. Esta comisión abre la brecha entre «aguirristas» y «cifuentistas»

No es la primera vez que la vara de medir de Ciudadanos cambia en Andalucía y en Madrid. Lo demostraron tras las elecciones autonómicas cuando el pacto con Susana Díaz se zanjó semanas antes que el de Cristina Cifuentes, pese a la «limpieza» que se le exigió a la segunda frente a la primera, que aún mantiene imputados entre sus altos cargos. Ahora la historia se repite a cuenta de la comisión de investigación sobre corrupción que comenzará el día 6 de noviembre y de la que hoy se conocerán a los primeros comparecientes.

El partido que lidera Albert Rivera acordó con el PSOE la semana pasada aplazar las comparecencias en el caso de los ERE hasta el 18 de enero, blindando a Susana Díaz en plena campaña electoral. En Madrid los de Ignacio Aguado se han negado a retrasar hasta principios de año las intervenciones de políticos en las sesiones previstas para los días 4 y 18 de diciembre –inicio y cierre de la campaña electoral–, en las que, con toda probabilidad estarán los ex presidentes Ignacio González y Esperanza Aguirre. Este doble rasero además de enturbiar la campaña del PP de cara a las elecciones del 20-D ha abierto una brecha entre «aguirristas» y «cifuentistas».

Ciudadanos, PSOE y Podemos harán que Aguirre y González –y otros muchos ex consejeros o altos cargos de los gobiernos de las últimas dos legislaturas– tengan que comparecer en una comisión que el PP considera una «causa general» y un «circo mediático» de la oposición contra el partido ya que, además, coincide con el arranque y el cierre de campaña. Pero algunos dirigentes populares –«aguirristas» y «gonzalistas»– no sólo hacen responsable a la oposición de la situación a la que se ha llegado.

Son varios los miembros del grupo de diputados de la Asamblea, susceptibles de estar en próximas listas de comparecientes de la comisión, que aseguran sentirse «desprotegidos» frente a una situación en la que la oposición tiene la sartén por el mango, sobre todo ahora en plena negociación de los Presupuestos de 2016. Tal y como se puso de manifiesto en el último Comité de Dirección del PP de Madrid, que dirige Aguirre, muchos consideran que no se habría llegado a este punto si el Grupo Popular que preside Cifuentes «tuviera una estrategia» para defender de la oposición a los «aguirristas». «Están dejando a los pies de los caballos a muchos compañeros», se quejaban ayer algunos miembros del partido. «Está muy bien que quieran construir el “nuevo PP”, pero no pueden olvidar que al menos por el momento muchos seguimos vivos y de cuerpo presente», protestaba a este periódico un diputado.

Desde la dirección del Grupo Popular aseguraban ayer a este periódico que sí se está trabajando en su defensa. Explican que ayer mismo el PP se reunió con Ciudadanos por la mañana y con PSOE por la tarde para pedir a los primeros que mantengan el mismo criterio que han seguido en Andalucía y, por tanto, que aplacen hasta enero las comparecencias de políticos; y a los segundos para recordarles que ellos también podrían reclamar comparecientes «sensibles» como los ex alcaldes socialistas involucrados en la «Púnica», ya que en estas dos sesiones se estudiará la gestión de la Agencia de Informática involucrada en la trama.

Aunque por ahora Ciudadanos se mantiene firme en su doble criterio asegurando que «Madrid es Madrid y Andalucía es Andalucía» y el PSOE, pese a la posición de su compañera de partido Susana Díaz, también se ha negado a aplazar ninguna comparecencia para respetar la campaña electoral, en el PP confían en llegar a un acuerdo en los próximos días.