El Paseo del Prado también perderá carriles para coches

El Ayuntamiento quiere ampliar las aceras e incluir esta avenida en la lista de la Unesco.

En esa gran avenida se ubican dos de las principales pinacotecas de Madrid: el Museo del Prado y el Museo Thyssen- Bornemisza
En esa gran avenida se ubican dos de las principales pinacotecas de Madrid: el Museo del Prado y el Museo Thyssen- Bornemisza

El Ayuntamiento quiere ampliar las aceras e incluir esta avenida en la lista de la Unesco.

El centro de Madrid seguirá perdiendo carriles para los coches y ganando aceras para los peatones. Si el pasado miércoles se conoció que el Ayuntamiento suprimiría un carril en Recoletos mientras que sólo dejaría uno para tráfico rodado en un tramo de Alcalá, ayer le tocó el turno al Paseo del Prado. El delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, adelantó que «se está trabajando en un proyecto de remodelación de aceras en todo lo que es» este bulevar. Si bien no entró en más detalles, los trabajos consistirían en la ampliación de aceras, lo que conllevaría la pérdida de carriles.

Calvo afirmó que el proyecto está vinculado al plan para que la Unesco reconozca el Paseo del Prado como patrimonio de la humanidad. Y es que nuestra ciudad no cuenta con ningún monumento o emplazamiento dentro de esa prestigiosa lista. De hecho, tanto esta avenida como el Retiro ya recibieron el visto bueno por parte del Consejo de Patrimonio Histórico para poder aspirar a esta distinción. Antes del próximo 1 de febrero, el Ministerio de Cultura, Educación y Deporte debe formalizar la candidatura ante la Unesco, que en abril deberá anunciar los 35 candidatos a nivel mundial a ser patrimonio de la humanidad. Ya en 2020, la organización dirá cuáles son los monumentos y las ciudades elegidas. La elección de Madrid podría suponer un impulso al turismo.

En lo que respecta al carril perdido del Paseo de Recoletos será entre las calles Prim y Cibeles, en dirección a Atocha. Una medida que, según la portavoz municipal, Rita Maestre, favorecerá la «movilidad peatonal» en la que será la puerta de entrada al perímetro de Madrid Central. Mientras, el «recorte» de Alcalá afectará al tramo comprendido entre Cibeles y Barquillo, que tendrá un carril más para el peatón y otros dos para carril bus y ciclocarril.

La medida de Recoletos ha sido criticada por toda la oposición, incluyendo el PSOE. Su portavoz, Purificación Casaupié, aseguró que la decisión del Ayuntamiento, de la que no fue informado ningún grupo, sólo causará «confusión» a los ciudadanos. Por el PP, José Luis Martínez Almeida denunció que esta «semipeatonalización» incrementará el «caos circulatorio» y, por tanto, «la contaminación».