Arquitectura

La rehabilitación del Beti-Jai, en manos de la Justicia

Un juzgado admite a trámite la denuncia de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio contra la intención de Carmena de techar el recinto, declarado BIC, por «desvirtuar su espíritu».

Aspecto del interior del frontón Beti-Jai momentos antes de la conclusión de la primera fase de las obras de rehabilitación
Aspecto del interior del frontón Beti-Jai momentos antes de la conclusión de la primera fase de las obras de rehabilitaciónlarazon

Un juzgado admite a trámite la denuncia de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio contra la intención de Carmena de techar el recinto, declarado BIC, por «desvirtuar su espíritu».

La intención del Gobierno de Manuela Carmena de colocar una cubierta al frontón Beti-Jai ha llegado a los juzgados. El recurso que la asociación Madrid, Ciudadanía y Patrimonio –y en concreto su plataforma Salvemos el Frontón Beti-Jai– presentó contra el Plan Especial del Ayuntamiento de Madrid para tratar de frenar la instalación de la bóveda ha sido admitido a trámite, según indicaron los portavoces del grupo. El área de Gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible había aprobado esta segunda fase del proyecto de rehabilitación del recinto ubicado en la calle del Marqués del Riscal el pasado mes de octubre. El Consistorio evitó ayer valorar esta decisión que afecta a un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid.

«Presentamos alegaciones al Ayuntamiento en el plazo indicado y no recibimos respuesta del área de Urbanismo», indicó el presidente de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, Álvaro Bonet. El portavoz de la plataforma aseguró que su grupo está «satisfecho» con la primera fase de los trabajos realizados en el frontón, incluso con la intención del Ejecutivo que preside Manuela Carmena de dotar al espacio de un uso cultural o relacionado con la restauración, además del deportivo, pero no con la intención de techar el recinto. «Desvirtúa su espíritu porque se trata de una plaza al aire libre y no de un patio de luces como dice el Ayuntamiento», denunció.

Bonet recordó que, por norma, el frontón Beti-Jai no se podría techar por completo en ningún caso, sino que siempre habría que dejar un 25 por ciento de la superficie sin cubrir. «Es un gasto absurdo ya que una bóveda incompleta hace muy difícil que se pueda calefactar el recinto, además de que es una sobrecarga innecesaria en el presupuesto», añadió. Respecto a la gestión del espacio, el presidente de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio tampoco está de acuerdo con los planes de Carmena, cuya inteción es que lo gestione una empresa privada. Esta asociación aboga porque la instalación siga siendo 100% de titularidad pública: «Además, si se construye una cubierta y se cede a una empresa privada el tiempo de concesión deberá ser más largo, e incluso indefinido». Por ello, Álvaro Bonet afirma que la segunda y definitiva fase de restauración «debería seguir liderándola el Ayuntamiento, para una vez finalizadas las obras adaptar la posible futura concesión al frontón Beti-Jai y no al revés».

La plataforma Salvemos el Frontón Beti-Jai empezó el pasado noviembre una campaña de micro mecenazgo para recaudar fondos para afrontar los gastos de los procesos contencioso-administrativos abiertos para «defender el frontón». El objetivo era obtener 1.500 euros en apenas dos meses, y los responsables se dieron de plazo hasta el 6 de enero. «Se han conseguido 1.870 euros, lo que supone casi un 25 por ciento más de lo presupuestado inicialmente», indicaron los responsables. Bonet aseguró que ese dinero irá destinado a afrontar los gastos de este proceso que la Justicia investigará ahora, y no descarta que el restante se pueda emplear en pleitos futuros.

En su día, el delegado de Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Calvo, expresó su deseo de dotar al frontón Beti-Jai de otros usos culturales además del deportivo, para el que está catalogado en la actualidad. Desde Madrid, Ciudadanía y Patrimonio aplauden la idea. «Es un edificio de espectáculos, no tenemos problema con que se celebren ahí conciertos, fiestas o proyecciones de cine de verano», subrayó Bonet, que recordó que históricamente el recinto ha sido hogar de mítines políticos, exhibiciones de esgrima y de presentación de grandes inventos, como el «telekino»
–un autómata que ejecutaba órdenes transmitidas mediantes ondas hertzianas–, obra del ingeniero español Leonardo Torres Quevedo.

El frontón Beti-Jai data de finales del siglo XIX, y fue construido en pleno corazón de Chamberí para practicar y celebrar exhibiciones de pelota vasca. El edificio, obra del arquitecto Joaquín Recoba, estuvo abandonado desde que se cerró en 1919 hasta que el Ayuntamiento de Madrid lo expropió en 2010, una operación que concluyó cinco años más tarde y por la que abonó 25 millones de euros. Hasta entonces, el Beti-Jai fue una comisaría durante la Guerra Civil, el lugar de ensayo de una banda de música en tiempos de la Falange, y una escuela militar y un taller de coches en el franquismo.

Tras su adquisición –y después de ser declarado Bien de Interés Cultural por la Comunidad en 2011–, el Consistorio, con Ahora Madrid al frente, empezó los trabajos de rehabilitación, cuya primera fase concluyó en mayo del año pasado y costó tres millones de euros. El estado del edificio antes del inicio de las obras era «lamentable», según los expertos, tanto que la responsable de los trabajos, María Luz Sánchez, afirmó que los arquitectos que se acercaron por primera vez pensaron que se estaban adentrando en la mismísima «selva de Indiana Jones». Durante la rehabilitación los operarios descubrieron desde un arco neomudéjar en buen estado hasta tejas planas originales de la edificación, que se encontraban en una de las recámaras. Ahora, el objetivo de los responsables municipales y de los ciudadanos es que el Beti-Jai –«Siempre fiesta» en Eusker– vuelva a ser un lugar de reunión, un espacio vivo en el centro de Chamberí. Lo que está por ver es si la instalación quedará techada o no.