Carmena renuncia a soterrar la M-30 tras el derribo del Calderón

El Ayuntamiento presenta su «plan Mahou-Calderón» con menos viviendas y una cubierta para la carretera que costará a las arcas públicas lo mismo que enterrarla

El nuevo proyecto contará con edificios de ocho plantas en lugar de 20.
El nuevo proyecto contará con edificios de ocho plantas en lugar de 20.

El Ayuntamiento presenta su «plan Mahou-Calderón» con menos viviendas y una cubierta para la carretera que costará a las arcas públicas lo mismo que enterrarla

La Justicia, hasta en dos ocasiones, paralizó el plan del Ayuntamiento de la capital para el ámbito Mahou-Calderón aprobado durante la etapa de Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella. Ayer, la alcaldesa, Manuela Carmena, presentó su propia alternativa para el futuro de los terrenos del estadio del Atlético de Madrid y del solar de la fábrica de cerveza. Confirmó lo que ya se conocía: tendrá menos viviendas y más zonas verdes. Y avanzó que su Gobierno renuncia a completar el soterramiento de la M-30 a su paso por el Calderón, pese a que la nueva solución planteada para el tramo que actualmente discurre bajo la grada de preferencia del estadio supondrá para las arcas públicas el mismo desembolso que el enterramiento total.

El no soterramiento de la M-30, por las declaraciones realizadas ayer por los concejales de PP y Ciudadanos, amenaza con convertirse en el principal elemento de disensión entre los partidos políticos. Los grupos liderados por Esperanza Aguirre y Begoña Villacís consideran que el soterramiento es la opción más deseable para este tramo de la carretera de circunvalación. Al margen de las cuestiones presupuestarias, el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, precisó que esta decisión se ha tomado a partir de criterios de conservación medioambiental: «Es una solución menos agresiva», señaló. En lugar de soterrar este tramo, se instalará, en palabras del concejal, una cubrición, sobre la que se instalarán zonas verdes. Se renuncia, por tanto, a levantar viviendas sobre la parcela actual del estadio teniendo también en cuenta que es la zona del desarrollo con un mayor desnivel. Pese a la defensa que hizo ayer Calvo de esta «cubrición», los números que él esbozó ayer revelan que el coste de esta alternativa para el consistorio supondrá el mismo esfuerzo presupuestario que el soterramiento. En el Plan Parcial aprobado en 2014, los costes del soterramiento se repartían entre el consistorio y los promotores privados. Del total de 140 millones estimados para la factura de soterrar la carretera, el Ayuntamiento tenía previsto asumir el 43% –60 millones de euros– y la parte privada el 57% restante –80 millones–. Según los cálculos avanzados ayer por el concejal del Gobierno de Carmena, la decisión de cubrir esta área costará en torno a los 60 millones.

Sobre el conjunto del plan, Calvo aseguró que «estamos ante un ejemplo modélico de esa nueva forma de hacer ciudad, no sólo porque representa un nuevo modelo de hacer ciudad, sino también de gestión y participación». Carmena, por su parte, precisó que el proyecto ha podido dar su primer paso «gracias al mejor sistema de trabajo, que es la escucha, la colaboración, ceder y buscar el bien común». Un extremo en el que insistió también Enrique Cerezo, presidente del Atlético: «Es un buen ejemplo de las relaciones entre instituciones públicas y clubes deportivos. Madrid define el desarrollo de una zona clave de la ciudad, mientras que el Atlético despeja el destino de los terrenos del Calderón para centrarse en un ilusionante traslado al estadio de La Peineta».

En lo que concierne al número de viviendas del desarrollo, el plan de Ahora Madrid contempla una reducción muy significativa, siguiendo así el patrón marcado en la propuesta de Carmena para la «operación Chamartín». La edificabilidad –aunque las cifras adelantadas ayer pueden ser objeto de modificación en los próximos meses– queda reducida en un 16,15% respecto al Plan Parcial de 2014: frente a los 175.365 metros cuadrados previstos entonces, la nueva propuesta ofrecerá 147.050 metros cuadrados. La posibilidad de que las casas sean más o menos grandes hace difícil calcular el número de viviendas, pero teniendo en cuenta una media de 100 metros cuadrados los pisos previstos hace dos años se reducirán hasta los 1.300. Un 10 por ciento de la edificación de la «operación Calderón», lo que equivale a casi 13.000 metros cuadrados, será destinado a viviendas de protección oficial y serán viviendas de entre 50 y 100 metros cuadrados.

Frente a la caída de las viviendas, crece el suelo destinado a zonas verdes. Todo el desarrollo tendrá 78.449 metros cuadrados de jardines y áreas verdes, frente a los 54.675 planteados por anteriores gobiernos. De ese total, 43.974 metros cuadrados de zonas verdes serán nuevos. El plan también prevé una nueva parcela dotacional así como la ampliación del colegio Tomás Bretón y del instituto Gran Capitán.