«Págame 100 euros por ejercer o te mato a ti y a toda tu familia»

El polígono de Vicálvaro era para los investigadores un «incipiente polígono Marconi»
El polígono de Vicálvaro era para los investigadores un «incipiente polígono Marconi»

Es uno de los focos habituales de prostitución en la región, aunque llevaba ya un tiempo con mucha menos actividad que hace unos años. Es precisamente aquí, en el polígono industrial de Vicálvaro, donde, de alguna forma, comenzó la «operación Bloque» de Coslada. En la calle Boyer del parque industrial fue donde algunas prostitutas fueron coaccionadas a pagar un canon a unos proxenetas que, al parecer, gozaban de la protección de agentes de la Policía Local de Coslada, según el juez instructor del caso. La fotografía, aunque seis años más tarde, es casi la misma aunque, esta vez, sin policías de por medio. Prostitutas que ofrecen su trabajo en el polígono y unos proxenetas rumanos que las obligan a pagar una tasa: 100 euros semanales por el «alquiler» del espacio. Se trata de un grupo criminal que extorsionaba a las meretrices y no dudaba en emplear la violencia contra ellas si se negaban a acceder a sus peticiones.

La Brigada Provincial de Extranjería de la Policía Nacional ya ha detenido a siete personas: cinco mujeres y dos hombres, entre ellos, el cabecilla de la organización. Se trata de Liviu Nicolae Ghemes, de 28 años y con numerosos antecedentes por malos tratos, robos con violencia, atentado contra agente de la autoridad... Guardaba un bate de béisbol en el maletero del coche por si tenía que emplearlo con las mujeres que se negaban a pagar su cuota. Junto con su compañero, Constantin Alexandru, de 42 años, eran los encargados de amenazar y golpear a las mujeres «disidentes». «Te voy a matar a ti y a tu familia», aseguran los investigadores que decían. Han sido detenidos hasta en 22 ocasiones por la Guardia Civil y la Policía. Ellas, por su parte, eran las encargadas de cobrar el dinero y convencerlas en una primera fase. En concreto, Georgina Laura Mocanu, pareja sentimental de Liviu, ejecutaba los cobros.

La operación se inició a raíz de la denuncia de una víctima, ahora testigo protegido, interpuesta en la comisaría de San Blas. Según declaró a los agentes, tras su negativa a abonar la cuota, las ahora detenidas la increparon asegurándole que ahí no podía estar porque era «su calle» e hicieron una llamada telefónica. Poco después llegaron al lugar dos vehículos, de donde bajaron ocho personas con bates de béisbol y cadenas. La paliza que recibieron ella y su acompañante les obligó a ser hospitalizados. Tras las pertinentes investigaciones y una vez identificados y localizados los componentes de la organización, fueron arrestados. Ocurrió el pasado día 10 en un bar de Coslada.

Se trata, no obstante, de una organización que estaba empezando a crecer (habría trabajando una veintena de meretrices, en su mayoría del Este y cada vez más nigerianas) y a asentarse en la zona, un «polígono Marconi incipiente», según recordó ayer en rueda de prensa la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, que explicó la operación con los artífices de la misma, el Grupo VI de la Brigada de Extranjería, con Ángel Olmedo (jefe de la Brigada) al frente. Los agentes investigan ahora la posible conexión con «Cabeza de Cerdo», por su modus operandi.

Cifuentes recordó ayer que uno de los objetivos prioritarios de la Delegación es la lucha contra el proxenetismo y la explotación sexual. Desde 2012 se han liberado a 169 víctimas.