Ussía: «Sólo me falta salir por la Puerta Grande de las Ventas»

El escritor y columnista de LA RAZÓN recordó a Cifuentes porque «ella firmó los premios» al recibir la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid

Ussía durante su discurso tras recibir la medalla de oro de la Comunidad / C. Pastrano

El escritor y columnista de LA RAZÓN recordó a Cifuentes porque «ella firmó los premios» al recibir la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid

«Su dimisión era obligada e irremediable, pero lo justo era recordarla. De hecho, Cristina Cifuentes fue la que firmó los decretos de los premiados», dijo el escritor y columnista de LA RAZÓN Alfonso Ussía, tras recibir la medalla de Oro de la Comunidad «por su agudeza, ingenio, independencia y por su valiente compromiso frente al terrorismo». Fue el único que hizo mención expresa en público a la ex presidenta madrileña. Ussía se mostró orgulloso de haber colmado un deseo pendiente, como era obtener «el máximo reconocimiento de la Comunidad de Madrid», aunque aseguró tener aún pendiente «salir por la Puerta Grande de Las Ventas... Sólo que para eso ya no tengo edad», dijo con sorna.

Como Ussía fueron otros muchos los premiados, entre ellos Ángel Nieto, que recibió la Medalla de Oro a título póstumo «por su deportividad, humildad, cercanía y compañerismo», un premio que recogió uno de sus hijos y que se expondrá en el futuro museo al piloto.

Una de las Medallas de Plata fue para la actriz «siempre activa en el cine, el teatro y la televisión» Gemma Cuervo, orgullosa de «haber trabajado como una leona» y de «dar visibilidad a la mujer en la cultura pese a las dificultades» como requisito «necesario para conseguir la paz y la igualdad».

La otra Medalla de Plata fue a parar a los profesionales sanitarios del Programa de Trasplante A B O Incompatible del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, un equipo compuesto por más de 300 profesionales sanitarios responsable del primer trasplante cardíaco infantil en el cual donante y receptor no comparten el mismo grupo sanguíneo y que permitirá duplicar el número de niños que se pueden salvar con una intervención de esta naturaleza.

Las Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo fueron para la ONCE, «pionera y precursora en la atención a personas con discapacidad, que acaba de cumplir 80 años» y para la Policía Municipal de Madrid «por cumplir su misión de manera admirable». Por último, se entregaron encomiendas a Gonzalo Salazar-Simpson, por su labor al frente de la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid; al padre Agustín Rodríguez Teso, por su compromiso con los más desfavorecidos en la Cañada Real Galiana; a la Indicación Geográfica Protegida Carne Sierra de Guadarrama; a la empresa madrileña BQ, a la Federación Taurina de Madrid, a la Joven Compañía y al «guadarramista» Antonio Sáenz de Miera.