Tráfico

El plan de Almeida para “despejar” las plazas de parking para personas con discapacidad

Cibeles pone en marcha una estrategia para mejorar la accesibilidad de las 13.900 plazas que hay en la capital

Tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida
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En la ciudad de Madrid hay cerca de 14.000 plazas de aparcamiento reservado para personas con movilidad reducida. Con todo, no siempre resulta fácil para los afectados aparcar en ellas. Sobre todo por una serie de obstáculos que les impiden maniobrar o salir de dichas plazas con comodidad y, por encima de todo, seguridad. Por ello, el Ayuntamiento que preside José Luis Martínez-Almeida ya ha puesto un marcha un plan que permitirá no solo evaluar la situación de estos espacios; también readaptarlos para mejorar la maniobrabilidad, de modo que se cumpla la normativa de accesibilidad.

161 plazas iniciales

Así lo confirman a LA RAZÓN desde el Área de Obras y Equipamientos que lidera Paloma García Romero, que acometerá el proyecto en coordinación con el Área de Medio Ambiente y Movilidad que preside Borja Carabante. El primer paso consistió en el estudio, análisis y realización de propuestas de mejora de las plazas con limitación horaria situadas en la zona de Servicio de Estacionamiento Regulado (SER). De este modo, se evaluaron un total de 161 espacios, que ya se han comenzado a adaptar según las necesidades encontradas. Desde Obras y Equipamientos señalan que se ha querido comenzar con las plazas con limitación horaria debido a que, habitualmente, son las que se les suele dar un mayor uso inadecuado por parte de personas que no están acreditadas con movilidad reducida.

¿Cuáles son los principales obstáculos a los que se enfrentan estos usuarios en la capital? Por lo general, son de tres tipos. En primer lugar, el mobiliario urbano. No en vano, algunas de estas plazas fueron creadas sin tener en cuenta una serie de elementos –bancos, papeleras, etc– que hacen difícil la maniobrabilidad para el usuario. En segundo lugar, está la señalización, tanto vertical como horizontal, que también dificulta el acceso. De ahí que tanto los elementos urbanos como estas señales vayan a ser desplazadas de sus actuales ubicaciones. En tercer lugar, se encuentra la ausencia de rampas en algunas de estas plazas para que las personas en silla de ruedas puedan acceder a la acera. De ahí que el Ayuntamiento vaya a ejecutarlas en aquellos espacios que carezcan ahora de las mismas, con vistas a garantizar la seguridad de los usuarios.

Del mismo modo, se reforzará la señalización vertical y horizontal de estos parkings, dotándolos de una mayor visibilidad que contribuya a «concienciar en su uso y respeto». Desde el Consistorio recuerdan que son las personas con movilidad reducida «usuarias de tarjeta de estacionamiento» las únicas que están autorizadas a utilizar estos parkings. Con una excepción: aquellas plazas que son de uso mixto y con un horario limitado por estar vinculadas a protección de servicios. De hecho, desde el Consistorio explican que el plan, coordinado por la Dirección General de Accesibilidad, contará con la Dirección de Conservación de Vías Públicas para ejecutar las tareas de mejora mediante obra civil, mientras que la Dirección General de Sostenibilidad y Control Ambiental se encargará de la mejora de la señalización.

Por otro lado, el Ayuntamiento de la capital señala las «dificultades existentes» en algunas zonas de la ciudad para «hacer cumplir la normativa en toda su extensión». Así, en aquellos casos en los que la propia normativa permite exceptuar el cumplimiento de determinados requisitos establecidos de manera excepcional, el Consistorio lo justificará adecuadamente», buscando soluciones que garanticen «máxima accesibilidad y seguridad posibles». En todo caso, siempre primará la solución «que más beneficie» a las personas objetos de su uso. Esto es, aquellas con movilidad reducida.

A largo plazo

A estas primeras 161 plazas se sumarán otras 253 en una segunda fase. Esta nueva tanda se centrará en los espacios con límite de horario fuera de la zona SER. De este modo, Cibeles prevé poder adaptar a la normativa un total de 414 plazas a lo largo del presente año.

Posteriormente, se acometerá una tercera fase que engloba al resto de plazas de movilidad reducida –un total de 13.900– existentes en la ciudad de Madrid. Se trata de una etapa enfocada más a largo plazo y a desarrollar, de manera progresiva, «durante los próximos años». En todo caso, a lo largo de este 2022 se convocará un concurso público con vistas a adjudicar el contrato para el estudio y análisis de las plazas restantes.