La mejor hamburguesa de España celebra su día internacional

Javier Alfonso y Carlos Arias, fundadores de Junk Burger, cuentan a LA RAZÓN cómo crearon la “burger” con la que han ganado el Campeonato de España de Hamburguesas

Javier Alfonso y Carlos Arias, dos amigos que decidieron poner en marcha Junk Burger, un restaurante que se ha alcanzado con el premio de la mejor hamburguesa de España.
Javier Alfonso y Carlos Arias, dos amigos que decidieron poner en marcha Junk Burger, un restaurante que se ha alcanzado con el premio de la mejor hamburguesa de España. FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Es poner un pie en Junk Burger y que el buen rollo y la clandestinidad solo encontrada -hasta ahora- en las hamburgueserías neoyorquinas te invada. Tras conocerse hace algo más de un lustro en Los Ángeles y recorrerse Nueva York buscando inspiración, estos dos amigos, Javier Alfonso y Carlos Arias, sin experiencia en la hostelería y con unas “ganas tremendas” de montar algo fue en esto último dónde encontraron el impulso que necesitaban para “tirarse a la piscina” y romper con el concepto de hamburguesas que había hasta entonces en la capital. “Estábamos acostumbrados a una hamburguesa gourmet, más gordita y poco hecha”, señala Alfonso, y es esta la gran diferencia entre los restaurantes de hamburguesas y las hamburgueserías.

Fue a finales de 2019 cuando comenzaron su aventura, vivieron la locura de encontrar un local en Madrid y empezar a plantearse el concepto de hamburguesa que querían ofrecer. A punto de rendirse porque no encontraba nada que les encajase con lo que tenían en mente, dieron por casualidad con el número 31 de la calle José Abascal y tras una importante reforma, al mes de su inauguración llegó la pandemia. “Después del confinamiento nos tocó sobrevivir. Al no ser aún conocidos no pudimos ofrecer “delivery” como otros restaurantes, no habíamos tenido tiempo de arrancar, la marca no estaba hecha”, relata Arias a LA RAZÓN, “por eso decidimos transformar el concepto y vendimos durante un tiempo muchas copas, teníamos que aprovechar que estábamos en una zona de gente joven”. Llegó agosto, con ello las limitaciones de aforo y las calles de Madrid vacías, pero nada lo suficientemente grave para parar la imaginación de estos jóvenes.

“Teníamos que hacer algo para hacer llegar nuestras hamburguesas al público y se nos ocurrió montar un food truck en Sotogrande”, apunta Alfonso. Esto les sirvió para testear de verdad el producto y las colas que iban produciéndose en torno al camión sirvieron para que estos empezaran a ser conscientes de que sus hamburguesas gustaban a la gente. Terminaron el año con restricciones, al año siguiente llegó Filomena que salvaron con dos camiones más ese verano, y de vuelta al local en septiembre, sin dejar de pulir los detalles y con las reservas a tope para esas navidades empezaron las cancelaciones por Omnicrom. “El poco oxígeno que veíamos para sobrevivir durante ese invierno nos lo quitaron y tuvimos un bajón”, recuerda Arias. Quizás fue su juventud –solo tienen 25 años-, su confianza plena en lo que estaban haciendo o su capacidad de transformar los problemas en oportunidades lo que no les llevo a rendirse nunca y a ver esto como un punto de inflexión. “Aprovechamos el parón de la nueva variante para reestructurar la idea de la burger y hacer la mejor hamburguesa que pudiésemos; si con eso no lo conseguíamos es que era imposible”, confiesa Alfonso.

Smash burger

Durante tres meses cambiaron de proveedores, testearon productos y así surgió la hamburguesa definitiva, la que venden a día de hoy, con la que se presentaron el pasado mes de febrero al Campeonato de España de Hamburguesas y gracias a la que se han convertido en los creadores de la mejor hamburguesa del país. Del 1 al 28 de febrero los clientes tuvieron la oportunidad de acercarse a probar todas las participantes y votarlas. “Fue un boom, siempre habíamos tenido clientes pero en su mayoría eran gente de la zona, amigos, conocidos… a raíz de esto descubrimos un público nuevo que venía solo a probar nuestra hamburguesa, confiesa Alfonso, “no sabíamos cómo era en el resto de locales pero del nuestro la gente salía encantada”, añade. Compitieron contra 250 hamburgueserías de toda España, en su mayoría estilo gourmet, frente a su completamente distinta smash Burger. “También tuvimos la visita de un jurado oculto que más tarde la organización nos confesó que además de las buenas votaciones que recibimos del público, lo que hizo que pasáramos a la final fue que al jurado le gustó mucho nuestra técnica”, señala Arias. Fueron diez las hamburgueserías que pasaron a la final, dos de ellas de la capital, la de ellos y Frankie Burgers. Esta última quedó en tercera posición. “Hemos ido a todas las hamburgueserías que hay en Madrid y hay muchas con un gran potencial. Ver que esas no estaban entre las finalistas y nosotros sí, fue alucinante”, confiesa Alfonso.

Su apuesta fue desde el principio por el concepto de hamburguesa callejera: estilo smash Burger y que se pudiera comer con una mano. La ganadora, su doble cheese burger, está compuesta de un pan brioche con semillas, dos carnes de 120 gramos de rubia gallega madurada cuarenta días, cuatro lonchas de queso cheddar –dos por carne-. Su técnica de aplastar la carne para buscar la reacción de “Maillard” –que se caramelice y forme una costra- obliga a que las hamburguesas tengan que ser de esa cantidad exacta, para que no quede demasiado gorda y el porcentaje de grasa sea el necesario. Además, lleva bacon ahumado que les hace en exclusiva un proveedor de la sierra de Madrid y sus salsa secreta. “Es una barbacoa tuneada, un poco picante y divertida. El sabor no te lo esperas”, señala Alfonso. Desde que abrieron han sido numerosas las hamburgueserías que han apostado también por esta técnica, algo que lejos de enfadarles les incita a mantener el nivel.

4.000 pedidos en un fin de semana

En la actualidad cuentan con dos cocinas fantasmas-en las zonas de Ventas y Paseo Imperial- y debido a la gran aceptación que están teniendo sufriendo –solo el fin de semana pasado superaron los 4.000 pedidos delivery- esperan acabar el año con tres más en las zonas de Manoteras, Azca y Pozuelo. En junio lanzarán su versión de la famosa cheesburger con pepinillo y cebolla, con 25 unidades limitadas al día y desde el 25 de junio se podrá disfrutar de sus burgers en el food truck que colocarán en el Push Play Festival en el Hipódromo de La Zarzuela. Con vista a largo plazo en una expansión fuera de la capital, siguen tras la búsqueda de un nuevo local en Madrid para su nuevo concepto enfocado al público de paso.