Tejer pulseras para bloquear el trauma de los menores durante las declaraciones judiciales

Los juzgados de Madrid abren salas adaptadas para proteger a los niños durante los pleitos en los que deben relatar abusos, violencia o situaciones desagradables

Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos.
Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Los pasillos de los juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid, son fríos. Tonos grises, carteles con letras negras y rojas y puertas de madera preceden salas de vistas y oficinas que, generalmente, no son un trago agradable para los ciudadano que las tienen que pisar. Una pequeña estancia en el tercer piso se yergue como un oasis de colores entre la dureza judicial. «Espacio infancia segura», se lee desde fuera. Y dentro, los niños experimentan dinámicas que pretenden evadirlos de cualquier relato desgarrado que, más tarde, deben hacer si declaran en contra de sus familias o detallan episodios de abusos sexuales. La iniciativa, que lleva en marcha unos meses, pretende facilitar el tránsito de los más pequeños en los procesos judiciales.

«Fue complicado ponerlo en marcha porque no era una guardería. Era introducir un servicio un poco ajeno a lo que era la autoridad judicial y tampoco sabíamos, de hecho seguimos sin tener muy claro un comportamiento sobre cuántos niños acuden en un día, qué necesidades tienen, cómo van a reaccionar...», explica Carmen Martín García-Matos, directora general de infraestructuras judiciales de la Consejería de Justicia, Interior de la Comunidad de Madrid. El proyecto piloto arrancó en octubre del pasado año en los Juzgados de Violencia sobre la Mujer de la calle Albarracín y la experiencia fue tan exitosa que se ha reproducido en Plaza de Castilla donde en los juzgados de lo penal conviven casos de divorcios, abusos, agresiones y todo tipo de dramas. Desde el pasado mes de julio una sala abarrotada de pinturas, libros, puzles o telares entretiene a una media de dos o tres niños al día.

Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos.
Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

«Esto no es una ludoteca, un espacio donde no vienen a jugar. Están aquí para poder declarar, entonces, entendiendo eso, yo intento darles cobijo», explica Milenka Maldonado ejecutora del proyecto. Su eslogan puede leerse con letras de colores en un corcho: La unión de los puntos hace la fuerza. «Quiere decir que somos parte de la red social para que ese niño no se sienta solo y que su vida no acaba solo con su familia. Que somos un equipo, con el juez, el abogado y cuando esto ya se ha desplegado sientan un acogimiento y dejen de ser ese punto débil que pertenece a esa familia que a lo mejor no les está brindando el amor o la protección que necesitan».

Con esa premisa sobre los puntos, los pequeños tejen con ella telares, pulseras o marcadores de libros que luego se llevan a casa. «Les viene bien para poder reflexionar. Primero para ensimismarse porque generalmente llegan con la energía revuelta y no quieren hablar mucho. Ya saben que tienen que venir a hablar, a delatar entre comillas al que les está causando el trauma», dice Maldonado.

Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos.
Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Así, los profesionales judiciales también emplean esta sala en su favor. «Los psicólogos utilizan este espacio previo de interludio en el que dicen ‘venga nos sentamos en este sillón, nos aprovechamos de esta atmósfera y ya nos lo llevamos acompañándole al momento para el que ha venido el niño’», expone Esteban del Castillo responsable de la Asociación Trama que gestiona el espacio. «Con lo cual es como una mediación que facilita que el niño pueda contar las cosas de una manera más tranquila, sin tanta trascendencia en lo cognitivo, en su pensamiento. El niño aquí rebaja la alerta y se siente más cómodo a la hora de iniciar el proceso para el que realmente ha venido», apostilla.

Solo en septiembre de 2022 por allí han pasado 20 menores de entre 2 y 7 años, según los datos facilitados por la Comunidad de Madrid. El tiempo de estancia generalmente es de una a dos horas en las que suceden todo tipo de anécdotas. «¿Me cambiaron de cole? ¿Ahora voy a venir a este cole?», relata Maldonado cómo le preguntan algunos pequeños. «Una niña, un día, venía por abuso del padrastro y decía ‘estábamos todos super felices, teníamos una familia súper feliz hasta que tuvo que llegar esa enfermera que se puso a inventar’. Para ella estaba todo perfecto porque ella estaba aceptando el abuso como algo normal en su vida, pero por lo menos tenía su familia tranquila. Ahora él [el padrastro] estaba preso en el calabozo y me decía se lo ha inventado eso esa enfermera. Pero la niña de siete años hablándome de semen y de relaciones sexuales… entonces ahí te das cuenta de que sí claro, ha pasado algo porque si no cómo tiene ese lenguaje», detalla.

Situaciones traumáticas de este tipo deben quedar plasmadas ante el juez para que la Justicia pueda hacer su trabajo y estos delitos tan difíciles de demostrar terminen en condena. Desde hace algunos años los niños declaran en un espacio propio (y no frente a un juez o un fiscal) llamado cámara gesell. Se trata de un salón con un cristal opaco que permite aislar al niño o a la niña del lugar en el que se encuentran las partes (posiblemente su agresor o sus familiares), el juez y el fiscal. El pequeño, vigilado, charla desde una sala más amable, en este caso decorada por una pequeña mesita con sillas y unos cajones con juegos. Su único interlocutor es el psicólogo que es quien hace las preguntas que e los actores judiciales le van advirtiendo por un pinganillo. Además este relato vale con una sola vez. Se llama prueba preconstituida. Es decir, el pequeño ya no tendrá que repetirlo en el juicio para evitar lo que se conoce como la revictimización.

Actualmente hay ya 25 de estas cámaras repartidas en los 21 partidos judiciales de Madrid. La de Plaza de Castilla está literalmente a unos pasos del espacio de infancia para menores con la idea de que el recorrido sea directo y se sumerjan en una atmósfera similar sin tener conciencia de estar formando parte de un pleito.

Todo esto forma parte de un proyecto para la humanización de la justicia que llevan años desplegando en la capital. «Intentamos instalar cámaras gessel en los edificios nuevos que hemos adecuado al estatuto de la víctima para evitar que víctima y agresor se encuentren con salidas diferenciadas, por ejemplo», aclara la responsable de infraestructuras judiciales de Madrid. Martín García-Matos añade que siguen de cerca todos estos proyectos para seguir ampliando estos espacios infantiles en más juzgados.

Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos.
Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos. FOTO: Jesús G. Feria La Razon
Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos.
Inauguración del espacio de infancia segura en los juzgados de Plaza de Castilla, destinados a los niños que por algún motivo han de acudir a ellos y evitarles situaciones incomodas para ellos. FOTO: Jesús G. Feria La Razon