Casa Avintia, el hogar en Madrid para familiares de pacientes desplazados de otras regiones

El Gobierno madrileño levanta el primer módulo en Valdebebas para alojar a las familias de adultos y niños que se encuentran atendidos en hospitales madrileños

Casa Avintia, una instalación ubicada en el barrio de Valdebebas
Casa Avintia, una instalación ubicada en el barrio de Valdebebas FOTO: Casa Avintia

La Comunidad de Madrid ha inaugurado este martes Casa Avintia, una instalación ubicada en el barrio de Valdebebas de la capital, que servirá de hogar para las familias de pacientes procedentes de otros lugares de España ingresados en los hospitales públicos de la región.

El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha visitado este centro, “reflejo de la solidaridad, acogida y carácter universal que defiende la sanidad pública madrileña”.

En esta casa residen familiares de pacientes, adultos y niños mientras estos se encuentran en la UCI o en las Unidades de Neonatos de hospitales públicos de la región, ha precisado el Gobierno regional.

Estas personas proceden en su mayoría de otras comunidades autónomas que, de esta forma, pueden estar cerca de sus seres queridos y estar acompañados, disponiendo de un lugar en el que poder descansar.

Este proyecto en colaboración con la Fundación Avintia, en el que el Gobierno regional aporta una parcela de más de 16.000 metros cuadrados para la construcción de la casa, cuenta ya con un primer módulo de 10 habitaciones.

Dispone, además, de zonas comunes como una sala de estar, otra de juegos, o una lavandería, además jardines, un parque infantil y un auditorio al aire libre.

Los equipamientos buscan el confort pleno de estas personas que están atravesando un momento complicado lejos de sus domicilios.

Desde que empezó a funcionar el pasado 17 de noviembre, Casa Avintia ya ha ayudado a catorce familias, seis de ellas instaladas en la actualidad.

El proyecto incluye la futura construcción de dos nuevos módulos con diez habitaciones cada uno, en las que pueden alojarse hasta cuatro personas en cada una, lo que supondrá un total de treinta habitaciones.

Una vez estén todos los módulos a pleno rendimiento se estima que el centro dé servicio cada año a más de quinientas familias.

“Logros como este muestran el beneficio de aplicar una gestión que priorice las necesidades del paciente, así como sus allegados”, ha señalado Ruiz Escudero antes de afirmar que, cuando se habla de humanizar la asistencia sanitaria, “estamos refiriéndonos a actuaciones como ésta”.