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Medio Ambiente

Leche animal o leche vegetal

LECHE VEGETAL
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La leche y los productos lácteos, a excepción del queso, han seguido la estela descendente del consumo de carne en España. También parece haber una disminución en el censo de vacuno lechero, que los datos facilitados por el Ministerio de Agricultura este mes de enero sitúan en 811.129 vacas de ordeño, con un descenso del 2,3% respecto al año anterior.

A la leche de vaca se le atribuyen beneficios en cuanto al aporte de nutrientes, proteínas, minerales y vitaminas como potasio, calcio, fósforo, sodio o magnesio, entre otros. Un alimento completo con el que, no en vano, las vacas pueden alimentar de forma natural a sus terneros. Sus detractores, sin embargo, destacan su difícil asimilación para una parte de la población, especialmente adulta, y la forma de explotación industrial de estos animales. Y es que para producir leche de forma constante, las vacas son preñadas cada año y, por lo general, separadas de sus terneros, que son destinados a consumo humano. Eso mismo es lo que les ocurrirá a ellas al término de su vida productiva, en unos cinco o seis años.

Señala la organización Proveg España que un ternero necesita unos 8 litros de leche al día, pero las razas modernas en granjas industriales producen hasta 50 litros diarios, algo que les resulta físicamente agotador. La alternativa serían las «leches vegetales», quizás así mal llamadas porque nada tienen de leche y sí de una combinación de agua y soja, cereales o frutos secos (avenas, arroz, espelta, almendra…). Se han convertido en una opción creciente en España, líder en consumo per cápita en Europa, con unas ventas cercanas a los 250 millones de litros anuales, aunque también se pueden hacer en casa.