Medio Ambiente

Jesús Ángel Rojo Pinilla, jurista, empresario y escritor: «La transición ecológica tiene que hacerse con cabeza»

Jesús Ángel Rojo Pinilla
Jesús Ángel Rojo Pinilla La Razón La Razón

Acaba de publicar «Cuando éramos invencibles 2. Dueños del mundo», un libro que cuenta, dice su autor, «la historia de España en positivo y todo eso que se nos ha querido ocultar desde la historiografía mundial».

¿Estamos en un momento que necesitamos héroes?

Sí porque desgraciadamente hay movimientos políticos que intentan destruir nuestra historia y cuando un país reniega de su historia va directamente hacia su aniquilación. Hay determinados movimientos en España que ponen constantemente la nación en duda, cuando estamos hablando del estado nación más antiguo de Europa. La gente cuando le cuentas las cosas en positivo, cuando descubre a sus grandes héroes, ve que la historia que cuentan algunos es falsa. El libro pretende decir que la historia de España es una gran historia y que lo que hicieron nuestros antepasados es algo increíble y de lo que tenemos que estar orgullosos. Si ellos nos miraran no sentirían orgullo de aquellos para los que el 12 de octubre no hay nada que celebrar. A esas personas que reniegan del pasado hay que decirles que son nuestros antepasados los que renegarían de ellos.

Afirma el libro que España ha descubierto tres continentes, pero por ejemplo en el caso de laAntártida para el gran público es mucho más conocida la historia del británico Scott . ¿Cuáles su tesis?

Fueron los españoles los primeros que llegaron a Australia, a Nueva Zelanda, a la Antártida. Son cosas que nos han usurpado. Es verdad que Rosendo Porlier llega tres meses antes de que lo hagan los británicos y lo hace porque naufraga, pero fue el primero. Cuando se produce la toma de Manila por los británicos se produce el mayor acto de espionaje y destrucción cultural que la historia haya conocido. Se hacen con las cartas de navegación de Hawaii, Australia, Nueva Zelanda... que los españoles habían tenido en secreto durante años. Durante dos siglos aparte de miles de descubrimientos de islas, el Pacífico se llegó a llamar el lago español. Estamos hablando de un océano que es tres veces más grande que el Atlántico. Todo eso era como el patrio trasero del imperio. Sin embargo, todo lo que huele a España el mundo anglosajón lo ha borrado. La realidad es que España siempre llegó la primera e Inglaterra la segunda. Es hora de que la gente sepa la verdad; los dos han sido grandes imperios, pero la diferencia es que el imperio español dejó un legado eterno, de sangre, de mestizaje y cultural único que todavía pervive.

Dice la sinopsis que el libro es un alegato a querer nuestra tierra, ¿necesitamos querernos?

Tenemos que dejar de darnos latigazos y empezara querer lo nuestro. Como decía lord Byron, el que no quiere a su patria realmente no ama nada. Si tú quieres a la comunidad donde vives la tratarás con cuidado. Si tienes un legado cultural y natural quieres pasárselo a tus hijos.

Eso valdría para la transición ecológica ...

Todo lo que sean combustibles sostenibles y que contaminen menos está muy bien, pero tenemos que hacerlo de forma adecuada. Si cambiamos todo, pero luego no tenemos energía para el invierno y nos morimos de frío y las empresas no tienen electricidad… Hay que hacer las cosas con cabeza y siguiendo un proceso para que no venga un colapso económico. Cuando tengamos las renovables desarrolla das de tal forma que puedan ser complementarias o cubrir nuestras necesidades, de acuerdo, pero mientras tiene que haber un periodo de transición y utilizar todo lo que tengamos para que en ese proceso no destruyamos la civilización o haya una gran crisis en todos los sentidos y se provoque hambrunas, haya problemas de suministro de energía ola gente se quede en el paro porque las empresas no pueden producir. Vayamos paso a paso y no en una carrera como pollos sin cabeza que es lo que parece que pasa ahora.

La primera vuelta al mundo celebra sus 500 años y también es un relato que afronta el libro, ¿qué va a encontrar el lector?

Llega el quinto centenario de la vuelta al mundo y el Gobierno de España llega a un acuerdo con el portugués para decir que fue una gesta conjunta, cuando España es la que lidera la gesta y se da la vuelta al mundo no con la ayuda de Portugal, sino a pesar de todo lo que hizo Portugal para que no se diera.