El PP reprocha al Estado que use el trasvase como «moneda de cambio»

El portavoz parlamentario anuncia un frente común ante la negativa del Ministerio de aprobar un trasvase de agua para regadío

El portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea, Joaquín Segado, anunció ayer que el PP se reunirá con los regantes para hacer un frente común ante la negativa del Estado de trasvasar agua para regadío
El portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea, Joaquín Segado, anunció ayer que el PP se reunirá con los regantes para hacer un frente común ante la negativa del Estado de trasvasar agua para regadíoLa Razón

El anuncio de un trasvase del Tajo-Segura de 7,5 hectómetros cúbicos para este mes cuyo uso será destinado únicamente a consumo humano no ha sentado bien a las filas «populares», quienes calificaron de «caprichosa» la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica. «El trasvase se ha convertido en moneda de cambio del pacto PSOE-Podemos, lo que reafirma la actitud de la ministra de desoír a los técnicos de la Comisión de Explotación del trasvase y no permitir agua para el campo murciano».

Así lo dijo el portavoz parlamentario popular, Joaquín Segado, quien tildó de «inexplicable» dicha situación, y adelantó que mantendrá encuentros con los regantes para «hacer un frente común y exigir al Ministerio una respuesta clara ante esta decisión». A su juicio, no responde a criterios técnicos, sino a políticos».

Segado incidió en que desde la Región de Murcia nadie pretende quedarse con algo que no les pertenece, sino que solicitan lo que los técnicos han recomendado trasvasar. «La ministra Teresa Ribera debe dar la cara en la Región, a ver si es capaz de dar una explicación lógica, y le pediremos una rectificación».

En este sentido, reprochó al secretario general de los socialistas murcianos, Diego Conesa, que se pusiera «de perfil» ante lo que consideró como «un castigo sistemático de Pedro Sánchez a la Comunidad».

Segado incidió en que el PP murciano no se va a «amedrentar» ante la amenaza de cerrar el trasvase para siempre, y dijo que defenderán los intereses de los agricultores murcianos. «Ellos no van a ser las primeras víctimas del pacto social-comunista, ya que del trasvase dependen más de 100.000 puestos de trabajo directos».