La Guardia Civil salva a un camionero que había quedado atrapado por la carga que portaba

Los agentes tuvieron que romper dos sacas de patatas de tres toneladas que lo aplastaban contra la pared del remolque

Una imagen del rescate
Una imagen del rescate GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil ha evitado la muerte de un hombre de 50 años que se quedó atrapado entre dos sacas de tres toneladas de patatas que estaban en el semirremolque del camión.

La Benemérita fue alertada por el empleado de una estación de servicio sita en la Autovía A-7 sentido Barcelona, en el término municipal de Lorca, al pensar que se podía estar produciendo un posible robo en el interior de un camión estacionado en la zona. Al parecer, este empleado había escuchado ruidos y golpes que provenían del vehículo articulado.

De inmediato, una patrulla de Seguridad Ciudadana se desplazó al lugar para verificar los hechos y, una vez junto al camión, escuchó golpes y quejidos que provenían del interior por lo que los guardias civiles abrieron la puerta de acceso al semirremolque.

En su interior hallaron a una persona, del que solo veían la parte inferior de las piernas, al encontrarse boca abajo, atrapado entre dos sacas de patatas de unas tres toneladas cada una y la pared lateral del semirremolque, sin apenas poder respirar.

Para el rescate tuvieron que rajar las sacas de patatas para evacuar la carga y liberarlo. En ese momento, después de solicitar la presencia de servicios médicos de urgencia y bomberos, y ante la imposibilidad de mover las sacas por su enorme peso, ambos guardias civiles decidieron romperlas y retirar manualmente las patatas con las precauciones necesarias para no resultar igualmente sepultados por los productos.

Así lograron liberar parte de la carga que estaba sobre el individuo y pudo empezar a respirar con normalidad.

Los agentes averiguaron que se trataba del conductor del camión articulado, así como que había permanecido atrapado más de una hora mientras pedía auxilio golpeando a duras penas el lateral del remolque, si bien, el escaso tráfico de vehículos en la zona impedía que otras personas pudieran oír su llamada de socorro, excepto el empleado de la estación de servicio próxima que no dudó en ponerse en contacto con la Guardia Civil.

Posteriormente, en colaboración con dotaciones de bomberos y de servicios sanitarios que acudieron al lugar, lograron liberarlo totalmente y extraerlo para ser trasladado en ambulancia hasta el hospital Rafael Méndez de Lorca donde ingresó.

El conductor -varón, de 50 años- resultó con lesiones graves en cuello, hombro y brazo, si bien, la eficaz actuación de los guardias civiles permitió evitar su posible fallecimiento.