Sociedad

Investigan si el temporero muerto por un golpe de calor sufría alguna enfermedad

Se han enviado muestras de la víctima al Instituto de Toxicología de Madrid

Imagen de la víctima que sufrió un golpe de calor tras trabajar en el campo
Imagen de la víctima que sufrió un golpe de calor tras trabajar en el campoLa RazónLa Razón

El Instituto de Medicina Legal de Murcia ha enviado al Instituto de Toxicología de Madrid muestras del cadáver del temporero que falleció este sábado en una finca de Puerto Lumbreras por un golpe de calor cuando participaba en la descarga de un camión de sandías en una jornada en la que en la zona llegaron a superarse los 44 grados.

Según han indicado a Efe fuentes cercanas a la investigación, con el envío de esas muestras se trata de determinar si el fallecido, un hombre natural de Nicaragua, padecía alguna patología previa que hubiera podido contribuir a su fallecimiento.

Este obrero agrícola, tras ser trasladado por el dueño de la empresa de trabajo temporal y varios compañeros a un centro de salud, fue conducido al hospital Rafael Méndez de Lorca, al que llegó sin pulso y en parada cardiorrespiratoria.

Así se recoge en el parte médico incorporado al atestado de la Guardia Civil de Águilas, en el que se indica también que el trabajador, B.B.H., de 41 años, entró en el centro hospitalario de Lorca en coma y con livideces en sus miembros.

Allí fue sometido durante cuarenta minutos a un masaje cardíaco, aunque sin resultado positivo, tras lo cual el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Murcia, donde se le practicó la autopsia.

El juzgado de instrucción de Lorca que dirige las investigaciones decretó este lunes la puesta en libertad sin fianza del detenido, P.M.P., el empresario ecuatoriano para el que trabajaba el fallecido, con la sola obligación de personarse en las dependencias del mismo cuantas veces sea llamado y de comunicar puntualmente sus cambios de domicilio.

El auto en el que se acuerda la libertad señala que aunque de lo actuado hasta ahora se deducen indicios ¿bastantes¿ para estimarlo responsable, presuntamente, de un delito contra los derechos de los trabajadores, en aplicación de la ley no procede adoptar otra medida más restrictiva de derechos.

Las diligencias del caso este empresario manifestó en un principio que cuando viajaba en su furgoneta con otros dos trabajadores encontraron en la cuneta a una persona, por lo que procedieron a trasladarla a un centro de salud de Lorca, desde el que después sería trasladado al Rafael Méndez.

Sin embargo, después admitió ante los agentes que la persona fallecida, por la que volvió al centro de salud para interesarse por su estado, era un trabajador suyo que llevaba con él dos o tres días y al que no había dado aún de alta en la Seguridad Social.

Los investigadores recogieron en el atestado las manifestaciones de compañeros de trabajo de aquel, uno de los cuales indicó que por la mañana, a las 10:00 horas, habían hecho un descanso para el bocadillo y que en ese momento el fallecido se encontraba normal.

Sin embargo, cuatro horas después, lo encontró muy mal, hasta el punto de que tuvo que sostenerlo para evitar que cayera al suelo, ya que sufrió un desvanecimiento.