El peor final para Katy, el mítico restaurante de Cabo de Palos

El Ayuntamiento de Cartagena obliga a que se precinte debido al mal estado del inmueble

El restaurante Katy se encuentra en avanzado estado de deterioro y abandono, con restos de mobiliario en muy malas condiciones, así como escombros, cristales y basuras en su interior
El restaurante Katy se encuentra en avanzado estado de deterioro y abandono, con restos de mobiliario en muy malas condiciones, así como escombros, cristales y basuras en su interiorAYUNTAMIENTO DE CARTAGENA AYUNTAMIENTO DE CARTAGENA

Durante seis décadas fue el referente en Cartagena. Nadie podía irse de Cabo de Palos sin sumergirse en sus preciados fondos marinos y sin disfrutar de un buen caldero en Katy. Este mítico restaurante, emblemático en este pueblo pesquero, lleva cerrado desde noviembre de 2019 debido a los litigios que mantenían los propietarios del local con los gerentes.

Tras conseguir una orden de desahucio motivada por las desavenencias entre arrendatarios y arrendadores, el local mantenía una renta antigua, el restaurante echó la persiana. Ahora, casi dos años después la concejalía de Urbanismo que dirige la vicealcaldesa, Ana Belén Castejón, ha ordenado a los propietarios que lo precinten.

Esta orden forma parte de las tareas de inspección de inmuebles para detectar deficiencias que tienen como objetivo reforzar el Servicio de Inspección Urbanística para garantizar el cumplimiento de la legalidad vigente, así como la seguridad de los ciudadanos.

De este modo, se ha tramitado un expediente SERU del restaurante Katy de Cabo de Palos, ya que el local se encuentra en avanzado estado de deterioro y abandono, con restos de mobiliario en muy malas condiciones, así como escombros, cristales y basuras en su interior.

En la inspección también se ha detectado que una de las vigas del interior del local se encuentra gravemente afectada y que algunas del exterior se han desprendido y no se encuentran debidamente sujetas. En la zona de terraza también se observa el desprendimiento de algunos de los carteles del restaurante.

El informe urbanístico de fecha 27 de septiembre solicita como medidas cautelares el desalojo y precintado del local y su terraza, mientras se llevan a cabo las actuaciones requeridas para las que el propietario dispone de un plazo máximo de 10 días.

Junto a este informe, el departamento de Disciplina Urbanística también ha detectado problemas en fachadas con riesgo de desprendimiento de cascotes de balcones, dinteles o cornisas en edificios de las calles Gloria, Tierno Galván y Jara. El último informe SERU elaborado por la Concejalía de Urbanismo corresponde a una edificación de la plaza de la Merced, por desprendimiento del recubrimiento del muro perimetral.

Transcurrido ese tiempo sin la subsanación de las deficiencias detectadas en los expedientes SERU por parte de los propietarios, el Ayuntamiento es el encargado de ejecutar las obras de forma subsidiaria a costa de los primeros.