Los regantes del Tajo-Segura, “desconsolados” tras la reunión con la ministra Ribera

Acuerdan seguir trabajando para regular los precios para que el agua desalada sea cada vez más competitiva

El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo Segura (SCRATS), Lucas Jiménez
El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo Segura (SCRATS), Lucas Jiménez FOTO: Marcial Guillén EFE

Sensación de desconsuelo. Así ha sido el sabor de boca que se ha quedado en los representantes del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), tras la reunión mantenido en Madrid con la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. Según el presidente del organismo agrario, Lucas Jiménez, la reunión con la vicepresidenta tercera del Gobierno de España ha dejado una “sensación agridulce”.

Por una parte, Jiménez ha hecho hincapié en que se haya valorado mantener “las líneas de trabajo que ya existen y que estamos obligados a conservar”, sobre todo, en lo que respecta a las infraestructuras y a la desalación.

No obstante, ha puesto el foco en la “sensación de desconsuelo” que ha generado la reunión cuando se han abordado asuntos como la planificación hidrológica del Tajo, que prevé un aumento de los caudales ecológico y, por lo tanto, una disminución del agua trasvasada al Segura.

“Exigimos al Gobierno que tenga en cuenta la obligación de ser ecuánime, de abstraerse de manifestaciones políticas de líderes regionales - en referencia a las exigencias del presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page - para situarse en lo que la planificación exige: conseguir un buen estado de las masas de agua, pero sin olvidar lo intereses sociales y económicos de las poblaciones del levante español, que son usuarias del trasvase Tajo-Segura”.

Mientras tanto, la propia Ribera prometió “seguir trabajando” en la regulación de los precios del agua desalada para que sea “cada vez más competitiva”, y reiteró su compromiso de que en los próximos meses seguirá trabajando con ánimo constructivo “para mejorar los aspectos que sean posible pero siempre desde la base de criterios técnicos con base científica solvente”.

Desde el Ministerio explicaron que el objetivo es “garantizar la continuidad de una infraestructura esencial como el ATS conciliando de manera sostenible y equilibrada” las demandas de la cuenca cedente y las receptoras, en cumplimiento de las sentencias que obligan al Gobierno a establecer un caudal ecológico en la cabecera del Tajo.

Por otro lado, en la cita han expuesto a los regantes el calendario estimado de las infraestructuras que están proyectadas para aumentar la disponibilidad de ese agua desalada, de las instalaciones fotovoltaicas asociadas.

Otro de los temas abordados en el encuentro ha sido los próximos pasos en el desarrollo de los planes hidrológicos de cuenca, que ya han pasado por todos los Consejos de Agua de las distintas confederaciones y ahora entran en la siguiente etapa, la Evaluación Ambiental Estratégica.